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	<title>Centro Studi La Runa &#187; Roma</title>
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	<description>Archivio di storia, tradizione, letteratura, filosofia</description>
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		<title>Sobre la determinación ario-romana de la Italia fascista</title>
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		<pubDate>Mon, 17 Oct 2011 14:17:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julius Evola</dc:creator>
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		<description><![CDATA[La idea nórdico-aria es un hilo conductor para la definición del ideal de hombre superior para Italia y para el conocimiento de lo que en nuestro carácter popular es de subrayar, purificar y conquistar par el predominio.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/sobre-la-determinacion-ario-romana-de-la-italia-fascista.html' addthis:title='Sobre la determinación ario-romana de la Italia fascista '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/evola48x48.JPG" width="48" height="48" alt="" title="Julius Evola" /><br/><p style="text-align: justify;"><img class="alignright size-medium wp-image-8568" style="margin: 10px;" title="arco_tito_3" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/arco_tito_3-300x239.jpg" alt="" width="300" height="239" />El mes de julio de 1938 constituye para el desarrollo revolucionario del pensamiento fascista, un vuelco de gran importancia. En ese momento la Italia fascista tomó posición oficialmente sobre el problema de la raza y la cuestión judía, posición muy próxima a la de Alemania. Sin embargo, el punto de vista fascista sobre la cuestión racial no debe, de ninguna manera, ser considerado como una imitación pasiva, sino todo lo contrario, como un desarrollo lógico de nuestro movimiento, con el cual se inicia una fase de gran significado revolucionario para múltiples aspectos de la cultura y la mentalidad italiana.</p>
<p style="text-align: justify;">El santo y seña de Mussolini era: “cada uno debe saber que también en la cuestión de la raza seremos consecuentes”. La decisión tomada por la nueva Italia es así inequívoca, como también grave y comprometida. Habíamos afirmado esto que, hasta ayer y desde siglos atrás, nadie se había atrevido a afirmar, y que a muchos ambientes, no sólo de intelectuales, sino también de nacionalistas de probada fe, les parecía sorprendente: el significado fundamental de la raza para la construcción de la cultura italiana, que debe salvaguardar no sólo el carácter ario, sino también el ario-romano y nórdico-ario de la idea, y que debe constituir la base para la formación de nuestro pensamiento, en cuanto a la raza y para la defensa y el reforzamiento de nuestro pensamiento y nuestra tradición. “La concepción de la doctrina de la raza en Italia debe ser definida principalmente en sentido nórdico-ario” &#8211; estas fueron las palabras textuales del manifiesto establecido en acuerdo con las máximas autoridades fascistas y que constituyo la base para la determinación fascista sobre la raza en julio de 1938.</p>
<p style="text-align: justify;">Podemos, por lo tanto, hablar de una determinación nórdico-aria de la Italia fascista, que constituyó a dar una nueva orientación a las fuerzas que están activas en nuestra cultura y carácter nacional. Que los efectos de un nuevo influjo no son todavía particularmente visibles no puede extrañar, dado que son todavía muchos los obstáculos existentes y las barreras a superar. Pero las haremos frente. Y la circunstancia de que hoy tenemos a nuestro lado al pueblo alemán, el cual ha tomado la misma decisión, será para nosotros una gran ventaja, si el intercambio cultural italo-germano no se reduce a oficios y convencionales convenios, como sucede a menudo. Sino al contrario, estimule realmente fuerzas vivas y creativas. Queremos solamente dar una idea de lo que significa para nosotros el pensamiento nórdico-ario y de las principales consecuencias en el campo popular, étnico e histórico.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta ayer, el mito latino y mediterráneo ha tenido entre nosotros una gran importancia. Se afirmaba que éramos latinos y mediterráneos y que nuestra cultura era latina y mediterránea. Existe una sangre y una comunidad cultural latina. Y este mito de la hermandad entre los pueblos latinos ha sido un arma útil en manos de aquellos que ayer, a cualquier precio, querían crear un contraste entre Italia y Alemania, o de aquellos que querían convencernos de que entre las dos naciones no se puede entender más que la relación puramente política.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora hemos aclarado el equívoco existente en este campo. ¿Qué se entiende por el término “latino”? y ¿a qué se quiere referir tal expresión?</p>
<p style="text-align: justify;">Los círculos y los ambientes a los cuales el mito de la latinidad está particularmente ligado los constituyen a manera sintomática la mayor parte de los intelectuales. Y en efecto, las expresiones “latino” y “cultura latina” tienen un significado si se colocan sobre el plano estético, humanístico y literario. Aquí la latinidad tiene un mayor o menor equivalencia con el elemento romano; se trata de efectos de la actividad cultural de la antigua Roma sobre algunos pueblos que, insertados en aquel tiempo en el espacio del Imperio Romano, hicieron suya la lengua de Roma, o sea, la lengua latina. Pero esta latinidad es algo exterior. Es en cierto modo como un barniz que intenta tapar en vano las profundas diferencias de sangre y espíritu, diferencias que pueden llevar –como la Historia hasta nuestros días muestra de manera clara- a las más duras e irreconciliables divisiones. La unidad está presente solamente en el mundo del arte y de la <a title="literatura" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/letteratura/">literatura</a> y en su acentuada interpretación humanística; así pues, frente a ese mundo la antigua Roma heroica de Catón no puede disimular su desprecio. La unidad está presente también en el terreno filológico, pero también prescindiendo del hecho que de la unidad de la lengua no se puede hacer la raza, es desacreditada por la constatación de que la lengua latina pertenece al tronco general de los arios y de los <a title="indogermanos" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/storia/indoeuropei/">indogermanos</a>. Así la latinidad no mantiene en común ninguna de las originales y fértiles con estos pueblos. ¿Este gran cambio en la Historia es explicable bajo la base de la unidad latina? Y no solamente esto; se debe examinar también el significado del mundo clásico, greco-romano, del cual ha derivado la latinidad como cultura y del cual los humanistas practicaron un culto al límite de la superstición.</p>
<p style="text-align: justify;">Este mito “clásico” traiciona un punto de vista estético y racionalista. Por lo que concierne a Roma, como a Grecia, brilla como “clásica” una cultura que por muchos aspectos –a pesar de su esplendor exterior- para nosotros es decadente. Esta civilización tuvo origen cuando el ciclo de la primera, heroica, sagrada y viril cultura aria de los orígenes helénicos, y romanos, estaba en fase de extinción.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.amazon.es/gp/product/8476516223/ref=as_li_ss_tl?ie=UTF8&amp;tag=cestlaru01-21&amp;linkCode=as2&amp;camp=3626&amp;creative=24822&amp;creativeASIN=8476516223" rel="nofollow" target="_blank"><img class="size-full wp-image-8556 alignleft" style="margin: 10px;" title="el-misterio-del-grial" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/el-misterio-del-grial.jpg" alt="" width="240" height="240" /></a>Es sin embargo importante hacer notar que la expresión “latina” tiene otro significado totalmente diferente si volvemos a este mundo de los orígenes: un significado que trae a la mente el ya mencionado mito latino. “Lateinisch” deriva de “Latinisch”, para los que la lengua italiana conoce una sola expresión: “Latino”. La expresión “Latino” señalaba las originarias estirpes itálicas, cuyo parentesco racial y espiritual con los pueblos nórdico-arios es incontestable. Los latinos eran una oleada avanzada hacia Italia Central de la considerada raza “incineradora”, raza que quemaba a sus muertos, que más tarde se debía enfrentar a la cultura de los oscos-sabélicos, pueblos enterradores, y que debía ocupar y habitar muchas zonas de nuestra tierra antes de la aparición de los etruscos y de los <a title="celtas" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/storia/celti/">celtas</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">De entre los restos más remotos de esta raza, de la cual descendieron los predecesores de los romanos, los latinos, enumeraremos los recientemente descubiertos en la Val Camónica. Estos restos están en estrecha relación con los de las razas arias, ya de las nórdico-atlánticas, ya de las franco-cantábricas, ya de las nórdico-escandinavas. Descubrimos los mismos símbolos de una espiritualidad solar, el mismo estilo de diseño, la misma ausencia de la <a title="religiosidad" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione/">religiosidad</a> demétrico-telúrica que siempre aparecen en las culturas no arias o arias degeneradas del Mediterráneo (pelasgos, cretenses, etruscos&#8230;). Runas, naves solares, renos, abundan en estos restos prehistóricos. Estos, testimonian razas de guerreros y de cazadores que ya entonces usaban el caballo, mientras en otras partes, hasta tiempos relativamente cercanos, se conocía sólo el carro. Representaciones en las cuales el espíritu militar y la sacralidad se unen en unos <a title="simbolos" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">símbolos</a> indicativos de esta cultura de Val Camónica.</p>
<p style="text-align: justify;">Una ulterior afinidad se constata entre los restos de Val Camónica y la cultura de los Dorios, de las estirpes que más tarde se expandirían desde el Norte hacia Grecia, fundarían Esparta, y a las cuales se debía el culto solar al Apolo hiperbóreo. En efecto, según F. Altheim y Trautmann, la migración de los pueblos de los cuales descendieron los latinos y sus congéneres y cuya aparición tiene como consecuencia en Italia el surgimiento de Roma, puede se vista como el equivalente de la migración dórica cuya aparición tiene como consecuencia el surgimiento en Grecia de Esparta: “Roma y Esparta, dos creaciones que se corresponden, de razas afines en la sangre y en el espíritu, que están relacionadas con las nórdico-arias”.</p>
<p style="text-align: justify;">La antigua romanidad y Esparta rememoran la imagen de pura fuerza, de un “ethos” severo, de un adiestramiento viril y disciplinado, de un mundo que no tiene continuación en la cultura sucesiva, llamada “clásica”, de la cual se querría hacer derivar la “latinidad” y la “unidad de los pueblos latinos”. Volvemos con el uso de la palabra “latino” a los orígenes italianos, para darnos cuenta de una transformación total de la tesis latina. La originaria latinidad corresponde a todo lo que la Gran Roma podía tener de aria, nos lleva a formas de vida y de cultura que no contrastan con aquellas razas nórdico-germánicas (más bien son afines) que debían mostrarse frente a un mundo decadente, ya más romano y bizantino que latino.</p>
<p style="text-align: justify;">Más allá del barniz exterior unitario, la presunta latinidad se encerraba en fuerzas litigantes que convergían sólo cuando no se encontraban frente a algo serio como por ejemplo el mundo del arte y de la <a title="literatura" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/letteratura/">literatura</a>. Y así, en el momento en que surgió una Italia “romana” en el sentido más estrecho y viril del término, de un lado aparece claramente el engaño del mito latino, y del otro emergen las premisas para la comprensión y un acuerdo de nuestro pueblo y del pueblo alemán, no sólo en el terreno político, sino también en el plano de las más profundas inclinaciones y de la común <em>Weltanschauung</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Mussolini ya dijo en 1923: “A través de los siglos pasados, como en el futuro, Roma es siempre el potente corazón de nuestra raza, ella es el <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">símbolo</a> imperecedero de nuestra vida más profunda”. La nueva conciencia racial profundiza en el significado de este <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">símbolo</a> romano que constituye el momento central de nuestro movimiento y nuestras aspiraciones. Estamos autorizados a poner sobre el mismo plano la italianidad fascista y la romanidad, así podrá de nuevo tener valor para nosotros el elemento nórdico-ario como estrella polar. De hecho, una selección debe ser efectuada no sólo en el ámbito de las tradiciones italianas, sino también en las romanas. Es una romanidad aria, que a través de los <a title="simbolos" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">símbolos</a> del hacha, del águila, del lobo y de otras señales, resulta una contraseña de un patrimonio hereditario hiperbóreo y existe una romanidad mixta en la que han tenido un particular papel los influjos de las estirpes itálicas pre-arias y de las culturas arias degeneradas; es, por último, una romanidad universal en el peor sentido, que no tiene de ningún modo raíces en la raza y en la sangre, y proviene de visiones religiosas que no podemos considerar siempre como peculiares. Frente a todo esto deseamos que nuestra posición quede más clara.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta determinación ario-romana no afecta solamente a nuestras tradiciones, sino también a la raza italiana. Aunque se usen expresiones como “raza italiana” o “raza alemana”, “raza anglosajona” y, ¿por qué no? “raza hebrea”, no son científicas ni apropiadas. Todos los pueblos que hoy existen como naciones son mezclas de razas y como fundamento para su unidad son válidos generalmente otros elementos antes que los raciales. El punto de vista del primer nacionalismo eran “historicistas”, aceptaba pueblo y nación como realidades del sí. Los elementos raciales que componían una nación y los influjos que determinaban su nacimiento y desarrollo, quedaban privados de consideración. Correspondiente a este nacionalismo vale como principio político un sistema de equilibrio. Se intentó equiparar aproximadamente las distintas fuerzas y los diferentes elementos presentes en la nación, y continuar manteniéndolos unidos, mientras la huida hacia el sistema democrático-parlamentario era la solución más cómoda. Además, la nación equivalía a un mito, como una frase bonita para las discusiones retóricas.</p>
<p style="text-align: justify;"><img class="alignright size-full wp-image-8569" style="margin: 10px;" title="eur-statua" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/eur-statua.jpeg" alt="" width="196" height="258" />Con el fascismo se llegó a una concepción totalmente diferente: como fundamento político no es válido el sistema del compromiso democrático, sino la dirección del Estado y de la Nación por parte de una elite que encarna, frente a otros, el elemento mas apreciable y meritorio y que por esto tiene el derecho de dar a la totalidad del pueblo su propio carácter. Le sigue otra posición no tanto “historicista” como peculiar, respecto al problema de la nación. Y en este contexto, el pensamiento racial integra y refuerza al fascista, bajo el aspecto popular y el histórico.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde el punto de vista del pueblo, en la base de la determinación nórdico-aria y ario-romana, existe la convicción de que originariamente en nuestro pueblo había una raza superior –precisamente ario-romana- y que gracias a las leyes de la inextingibilidad de los factores hereditarios, elementos apreciados y puros de esta raza pueden ser encontrados en la variopinta composición que conforma nuestra nación.</p>
<p style="text-align: justify;">La idea nórdico-aria es, por lo tanto, un hilo conductor para la definición del ideal de hombre superior para Italia y para el conocimiento de lo que en nuestro carácter popular es de subrayar, purificar y conquistar par el predominio.</p>
<p style="text-align: justify;">A tal caso queremos hablar de otro mito mencionado al principio, el mito mediterráneo. También es tiempo e acabar con él. La tesis de la antropología italiana, hebraizada y positivista del siglo pasado, según la cual seríamos una raza mediterránea autónoma procedente del Norte de África, a la cual perteneceríamos la mayoría de los itálicos, como también los fenicios y otros pueblos cripto-semíticos, que no tenían nada que ver con los arios, procedentes de Asia, a la cual se puede asociar el nombre de Sergi, hoy superada científicamente, no es necesario subrayarla. No se trata solamente de interpretaciones antropológicas. Es un hecho, que también en el extranjero se ha difundido demasiado la imagen distorsionada de lo que sería específicamente italiano: por italiano se ha tenido a un elemento que a veces se encuentra en nuestro pueblo, pero que en realidad no represento lo más positivo de él. Esto es por la acotación del tipo mediterráneo descrito por Clauss como hombre de espectáculo, se trata de un tipo, por lo general, entre el preasiático y el orientaloide, con un individualismo caótico, una disposición a la exterioridad y la gesticulación, una vitalidad desordenada. Este tipo humano “mediterráneo” es otras veces exuberante y ruidoso, de carácter débil, de limitado equilibrio interior, condicionado por los sentimientos y el instinto. Entre ellos se encuentran los individuos gesticulantes, los grandes tenores, y los marineros que cantan “o sole mio”, el tipo clásico del amante meridional con una labia digna de compasión y una galantería teatral, así como también un tipo de mujer que artísticamente resalta su feminidad con complicaciones artificiales y privadas de cordura.</p>
<p style="text-align: justify;">Si bien es cierto que tipos parecidos no aparecen sólo en Italia, muchos deberán admitir que en nuestro país abundan tipos como los descritos. Se es propenso a identificar con ellos algunos aspectos pintorescos de nuestro ambiente rural y no se presta atención a otros factores, presentes igualmente en nuestro pueblo, los cuales presuponen sin más ni más otra raza y otro estilo: quizá porque ellos son parecidos a los pueblos centroeuropeos y se prefiere lo exótico. La Italia del futuro dará siempre grandes decepciones a quienes busquen entre nosotros esta caricatura de los italianos. Con este tipo mediterráneo queremos tener que ver lo menos posible y adoptaremos todos los medios para que esta parte del pueblo se transforme gradualmente mediante la fuerza del ideal de un hombre superior. “La Italia fascista exige también un hombre fascista, romano y ario-romano, un hombre nuevo y antiguo al mismo tiempo”. Este arquetipo, de una raza superior, estaba y está todavía presente en nuestro pueblo y está destinado a emerger en breve.</p>
<p style="text-align: justify;">No debe necesariamente ser rubio y con los ojos azules; en lugar de ser longíneo podrá ser mesocéfalo, y en ciertos casos de baja estatura; tendrá sin embargo, las mismas armónicas proporciones del hombre nórdico, y entre sus rasgos, la frente alta, la nariz más o menos curvada, mandíbula acentuada, dará la impresión de ser un hombre activo, despierto, preparado para el ataque. Mientras en el tipo mediterráneo, poco noble, que a primera vista parece agitado, astuto, sensual, el tipo ario-romano se manifiesta erecto, firme y enérgico. La gesticulación le es extraña, sus gestos están llenos de expresión, pero no exuberante e incontrolada: movimientos que denotan un pensamiento consciente. Respecto al tipo nórdico, el hombre ario-romano tiene una capacidad de reacción más veloz, y particularmente es capaz de tomar posición inmediata frente a un acontecimiento imprevisto; es, interiormente, versátil y dinámico, de un dinamismo consciente y controlado, muy diferente de una vivacidad desordenada. Se nos debe habituar a reconocer en este tipo al verdadero italiano. La mejor y esencial parte de nuestro pueblo. Es la parte originaria que sale a la luz gracias a la fuerza evocadora y transformadora de la idea fascista.</p>
<p style="text-align: justify;">Si se quiere definir exactamente la ética que conviene a nuestra nueva conciencia racial y espiritual, es suficiente recordar las principales virtudes atribuidas por diferentes estudios de la raza, al tipo ario de conformación romana antigua: prudente audacia, actitud controlada, habla concisa y meditada, sentido aristocrático de la segregación.</p>
<p style="text-align: justify;">Son: <em>virtus</em>, o sea virtud, no en el sentido moral y convencional, sino como virilidad y coraje; <em>fortitudo</em> y <em>constantia</em>, o sea fuerza de ánimo; <em>sapientia</em>, o sabia reflexión; <em>humanitas</em> y <em>disciplina</em>, este es un ideal de una severa autodisciplina que permite una riqueza interior; <em>gravitas</em> o <em>dignitas</em>, actitud digna de calma interior que refuerza la nobleza, es decir, una solemnidad mesurada, libre de toda vanidad. Como <em>virtus</em> aria y romana fue considerada la <em>fides</em>, la fidelidad, en ella se reconocía la diferencia entre los romanos y los bárbaros. Romano y ario era un comportamiento seguro de sí mismo, privado de grandes gestos, una realidad que no significaba materialismo en absoluto; el ideal de la limpieza que sólo con la decadencia de los pueblos latinos degeneró en racionalismo. <em>Pietas</em> y <em>religio</em> poco tuvieron que ver con la posterior idea de la devoción: aquellos representaban un sentimiento de veneración y de unión frente a las fuerzas trascendentes que estaban presentes y participaban en su vida individual y colectiva. El tipo ario-romano siempre ha tenido desconfianza ante las devociones del alma y ante el misticismo confuso: el servilismo semítico frente a la divinidad le era desconocido. El pensaba que un hombre débil y humillado por el sentimiento del pecado y de la carne pecadora, no podía ofrecer a la divinidad un culto digno, sino al contrario, podía hacerlo como un hombre libre, con ánimo tranquilo y orgulloso, firme para armonizar su comportamiento consciente y decidido con la voluntad divina.</p>
<p style="text-align: justify;">El mundo, como el Estado – <em>res publica</em> –, fueron concebidos por el hombre ario-romano como un cosmos, una totalidad de esencias diversas que se unían no en una mezcla, sino en una ley orgánica armónica. Como también el ideal de la jerarquía en la cual los valores de la personalidad y la libertad se unían en una más alta unidad. Ni liberalismo ni colectivismo: a cada uno su <em>suum cuique</em>. La mujer, ni colocaba demasiado bajo, como en algunas culturas asiáticas, ni demasiado alto, como en las llamadas culturas matriarcales o afrodíticas o, en nuestro tiempo, como en la civilización anglosajona, que podemos considerar por este aspecto, degenerada.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos son trazos fundamentales del estilo de vida romano y ario-romano. Vemos aquí la comparación espiritual de la forma física con la superior humanidad ario-romana de la cual ya habíamos hablado. Estos son para nosotros los elementos esenciales para el ideal de nuestra “raza superior”.</p>
<p style="text-align: justify;">Pasamos por fin a considerar los efectos de la determinación nórdico-aria y ario-romana concernientes a nuestra Historia. Esta Historia presenta también zonas oscuras, que para investigarlas debemos examinar muchos aspectos de hasta ayer, eran dominantes, a causa de la notable influencia otorgada por el modo de pensar democrático, masónico o historicista. Como ya he dicho, se debe saber distinguir también en lo tocante a la romanidad. Recordemos la lucha gracias a la cual el antiguo elemento ario-romano el dominio por un largo periodo, se liberó de las influencias extranjeras incluido lo exótico, con el sello de su cultura superior y de su civilización. Comenzamos a distinguir en el campo del derecho romano, en que separamos las posteriores formas positivistas, formalísticas y universalistas de las originarias, en las cuales la sangre, la estirpe y la familia, cubrían un papel particular, y premisas como las cualidades sacrales, heroicas y espirituales. También examinamos el significado de algunas grandes figuras romanas: por ejemplo, en lugar de los césares de gestos casi napoleónicos que todos conocemos, nos es cercano el César que dijo una vez: “en mi se funden la majestad del rey con la santidad de los dioses, bajo cuya potestad están también los que son señores de los hombres”. Entendemos como simple retórica el hecho de que Augusto uniese simbólicamente su sexo con Apolo, el hiperbóreo dios solar; y también la circunstancia de que el Imperio de Augusto se presintiera el renacimiento de la Edad de Oro, es decir, de la edad primera en la que el rey fue pensando como escondido y dormitando en la región ártica, la patria original de la raza aria. También esta circunstancia hace pensar en un profundo misterio del destino de Roma.</p>
<p style="text-align: justify;">También el ocaso del Imperio mundial de los césares es para nosotros rico en enseñanzas. Hubiera sido lógico que a medida que el Imperio se extendía, se hubiesen adoptado medidas de defensa y reforzamiento del patrimonio originario ario-romano que había constituido su grandeza. Sin embargo sucedió lo contrario: cuanto más se extendía el Imperio mundial, más iba decayendo la “raza de Roma”; se abrió de manera irresponsable a cada influjo de las minorías de las razas extranjeras; elevó a la dignidad de romano a elementos mixtos y aceptó cultos y costumbres que en muchos casos entraban en claro contraste –como Livio había observado- con los orígenes romanos-. Después, a menudo los césares, se empeñaron en crear un vacío a sí. En lugar de apoyarse en los fieles representantes de la antigua romanidad, quienes todavía eran capaces de mantener en pie su raza y su ética, hicieron propios los <a title="simbolos" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">símbolos</a> absolutísticos y creyeron en el poder taumatúrgico de su oficio divino y abstracto, aislado, privado de raíces. Es impensable que el Imperio, degenerado a estos niveles, pudiese dominar aún por mucho tiempo a los diferentes pueblos comprendidos en su territorio. Los primeros ataques serios del exterior deberían haber tenido como consecuencia la caída del inmenso pero desarticulado organismo.</p>
<p style="text-align: justify;">En la <a title="Edad Media" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/storia/medioevo/">Edad Media</a> la Iglesia intentó volver a dar vida al <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">símbolo</a> romano supranacional en el cual se unieron las ideas de una nueva fe y de un nuevo orden imperial, el <em>sacrum imperium</em>. El “pueblo italiano” apenas participó en la formación de este <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">símbolo</a>; no se apercibió de la tarea de constituir, con la mejor sustancia, un núcleo que lo pusiese racial y espiritualmente por encima de este <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">símbolo</a>, y lo purificase de ciertos aspectos ambiguos. Sin embargo fueron preponderantes los componentes “mediterráneos”, es decir anárquicos, particularistas, individualistas, que creaban litigios y discordias, y que ya habían conducido a la ruina a las ciudades griegas. Aparte de esto descendió notablemente el nivel ético general. De aquí, las duras palabras con las cuales Barbarroja reprochó de manera legítima a los que se vanagloriaban gracias al nombre, de ser romanos. Como consecuencia la Corona imperial, se continuaba definiendo romana, incluso en manos de otros pueblos; principalmente en las de los pueblos germánicos en los que se preservaba en alta medida ciertas características raciales. Fue así como Italia tuvo un papel marginal en la edificación de la civilización imperial romano-germánica del <a title="Medioevo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/storia/medioevo/">Medioevo</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Por consiguiente vemos hoy dos ejemplos elocuentes relativos a los peligros a los cuales se expone cada Imperio; si no tiene como soporte un firme fundamento racial. En cuanto a los que concierne a la elección de las tradiciones que la conciencia racial aria, considerando la ulterior Historia italiana exige, debemos modificar muchas opiniones corrientes. Como ejemplo no podemos admitir la Italia comunal que se levantó contra la autoridad imperial. En este caso no se trató – como muchos han sostenido – de una “sublevación nacional”, de una lucha de nuestro pueblo contra el extranjero, sino de una lucha entre representantes de dos culturas contrapuestas. Por parte del Emperador (para él y contra los comunales se batieron los príncipes italianos como los Saboya y los Monferrato) estaba la cultura aristocrática, que conservaba aun mucho de ario y de nórdico-ario. En cuanto a los comunales representaban principalmente la oposición a la doctrina del Estado; estaban llenos de intolerancia contra cualquier forma de autoridad superior, su alianza era únicamente táctica, por eso poco después se enfrascaron en una serie de disputas y discordias sin fin. Prescindiendo del carácter mercantil y “democrático” de la “nueva” cultura, muy lejana del estilo romano, que las ciudades comunales desarrollaron. Por estas razones no queremos considerar nuestra Italia como güelfa y comunal, sino más bien gibelina y próxima a Dante. Cabe recordar aquí que Dante no representó solamente el pensamiento racial, sino también, en unión con Roma, la idea del derecho imperial de un pueblo superior: <em>nobilissimo populo convenit omnibus aliis praeferri</em>. Pero no fue comprendido. La Italia contemporánea tenía poco en común con la tradición romana.</p>
<p style="text-align: justify;">Del mismo modo no podemos considerar sólo positivamente la contribución de Italia a la cultura humanística y al llamado renacimiento. A pesar del esplendor exterior, esta cultura humanística, desde un punto de vista superior, significó un descenso del nivel, el desgarro de una profunda tradición. Constituyó el enfrentamiento del desordenado individualismo que se expresa en el estilo de las señorías y en los interminables conflictos de las ciudades italianas y de sus “condottieri”; encerraba los gérmenes que habrían manifestado su verdadera naturaleza en el Iluminismo, en el racionalismo, en el naturalismo y en otras modernas formas de decadencia. Por otro lado, en la base del presunto reflorecimiento de la antigüedad, a través del humanismo, fue una gran equivocación: fueron adoptados sólo los aspectos “clásicos” que hemos visto como negativos, es decir, los exteriores y no raciales de la antigua cultura, y no los originarios, heroicos, sagrados, ligados a la tradición. Debemos a la “tradición” del renacimiento la circunstancia por la cual Italia fue considerada hasta ayer como una tierra maravillosa, de museos y monumentos, poblada sin embargo por un pueblo que en el campo de lo político y ético no gozaba de una fama parecida.</p>
<p style="text-align: justify;">De este modo también se debe hacer una revisión de los valores italianos del “risorgimento” y de la guerra mundial. Esta claro el indiscutible papel que en el “risorgimento”- es decir, en el movimiento para la unidad nacional de Italia -, excluyendo la pureza de intenciones de muchos patriotas, tuvo la influencia de la masonería y del jacobinismo francés, y en general de una ideología que por su carácter liberal y democrático, es fundamentalmente hostil a la raza y extraña a los valores arios. En efecto, fueron los llamados movimientos nacionales, que también en Italia comenzaron en 1848, eslabones de una cadena, y episodios de un mismo y sistemático hecho, con la ayuda del mito de la libertad popular y de la nación democrática, quienes contribuyeron a destruir cuanto en Europa quedaba de los regímenes dinásticos y tradicionales.</p>
<p style="text-align: justify;">Acerca de nuestra entrada en la guerra de 1915 se pueden repetir las mismas cosas. Italia fue al campo de batalla por intereses nacionales, pero principalmente bajo la bandera de la ideología hipócrita democrático-masónica de los aliados y de las fuerzas oscuras de la subversión mundial que, en nombre de esta guerra “humanitaria”, trataban de destruir los estados que todavía conservaban una estructura jerárquica y un sentimiento de la raza y de la tradición. Los masones de todo el mundo, que en 1917 se dieron cita en París y que proyectaban las directrices generales de los futuros “diktat” de paz, lo dijeron claramente: se trataba con la guerra de dar un gran paso adelante en el movimiento iniciado con la revolución francesa.</p>
<p style="text-align: justify;">La guerra tuvo sin embargo para Italia el significado de una prueba heroica: despertó las profundas energías del pueblo que, después, gracias a una efectiva transformación, debían llevar a la Italia fascista, romana y racialmente concienciada a nuestra alianza con Alemania. Así se realiza hoy un mito que 11 años antes yo ya había defendido en un libro provocador, “El mito de la doble águila, la romano y la germánica”, la unidad de las fuerzas romanas y germánicas para la configuración de un nuevo occidente.</p>
<p style="text-align: justify;">Con esto esperamos haber dado una idea de la esencia y de las nuevas posiciones de la Italia fascista en los diversos campos de nuestra vida popular y cultural; se trata de un cambio radical que tiene el significado de un nuevo impulso revolucionario y del inicio de una nueva fase de nuestro desarrollo. Hemos mostrado ya, y del resto no tenemos ningún motivo para esconderlo, que en Italia aun hay muchas fuerzas que contrastan con este desarrollo, sobre todo por medio de una resistencia pasiva y de una repugnancia silenciosa que a veces distingue a una cierta burocracia. Pero como estamos seguros de que vamos a ganar la guerra junto al pueblo alemán, como también estamos seguros de vencer en esta lucha cultural interna cuyas consecuencias no serán menos importantes que las otras. Somos conscientes que cuanto más decididos estemos en esta lucha, en esta edificación de una Italia auténticamente ario-romana, más posible será tratar en profundidad y alcanzar los objetivos prefijados.</p>
<p style="text-align: justify;">* * *</p>
<p style="text-align: justify;">(<em>Il Regime Fascista</em>, 16.11.1941).</p>
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		<title>Stoicismo, cristianesimo e neoplatonismo</title>
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		<pubDate>Mon, 19 Sep 2011 15:16:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Adriano Romualdi</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/stoicismo-cristianesimo-e-neoplatonismo.html' addthis:title='Stoicismo, cristianesimo e neoplatonismo '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/romualdi48x48.JPG" width="48" height="48" alt="" title="Adriano Romualdi" /><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/storia-antica.JPG" width="48" height="48" alt="" title="Storia antica" /><br/><div id="attachment_8300" class="wp-caption alignright" style="width: 205px"><img class="size-full wp-image-8300" title="Athena Liebighaus. Copia di età ellenistica dal gruppo di Atena e Marsia di Mirone. Frankfurt, Liebighaus Museum." src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/athena-liebighaus.jpeg" alt="Athena Liebighaus. Copia di età ellenistica dal gruppo di Atena e Marsia di Mirone. Frankfurt, Liebighaus Museum." width="195" height="259" /><p class="wp-caption-text">Athena Liebighaus. Copia di età ellenistica dal gruppo di Atena e Marsia di Mirone. Frankfurt, Liebighaus Museum.</p></div>
<p style="text-align: justify;">Questa classe dirigente romana che sa d&#8217;esser la luce del mondo antico declinante come gli dei lo sono dell&#8217;universo, è corazzata di stoicismo. Prodotto d&#8217;una avanzata civilizzazione, non può avere del sacro che una sensazione indiretta, e d&#8217;altronde &#8211; consapevole che esso non s&#8217;improvvisa negli alambicchi della magia &#8211; è pronta a testimoniare con la sua incrollabilità umana la incrollabilità del <em>kósmos</em> divino.</p>
<p style="text-align: justify;">Così, pur in uno scenario di decadenza, la classe dirigente romana resisterà per trecento anni persuasa che <em>neque gravem mortem accidere viro forti posse nec immaturam consulari neque miseram sapienti</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Quest&#8217;ideale dell&#8217;uomo d&#8217;alto rango intrepido e saggio troverà la sua culminazione nell&#8217;impero umanistico dei Flavii e degli Antonini. È un stoicismo vissuto con spirito sociale e politico, dove la <em>apátheia</em> e la <em>autárcheia</em> &#8211; l&#8217;impassibilità e l&#8217;autosufficienza &#8211; aiutano non già a fuggire, ma a sostenere il peso del mondo.</p>
<p style="text-align: justify;">Nelle parole dell&#8217;imperatore filosofo Marco Aurelio si esprime con fierezza la consapevolezza di questa missione: «Il dio che è in te sia guida di un animale virile e maturo e politico e romano e comandante che abbia messo in ordine il suo io».</p>
<p style="text-align: justify;">Non sorprende che questa classe dirigente di spiriti filosofici e aristocratici si mostrasse ostile al cristianesimo. Noi sappiamo oggi cosa veramente rappresentasse il cristianesimo: un fenomeno sociale, razziale, e ideale estraneo al mondo classico.</p>
<p style="text-align: justify;">Razziale perchè esso si propaga dall&#8217;Oriente e si impone in Occidente in conseguenza dello spopolamento e della levantinizzazione della parte europea dell&#8217;Impero; sociale, perchè contro la <em>humanitas</em> grecoromana si pone come «democratizzazione della cultura» (Mazzarino).</p>
<p style="text-align: justify;">Nel mondo romano, il cristianesimo viene immediatamente sentito come qualcosa <em>che non è nobile</em>, qualcosa che può attecchire tra le donnette e i diseredati delle metropoli, ma che non s&#8217;addice ai patrizi, ai senatori, ai centurioni.</p>
<div id="attachment_8306" class="wp-caption alignleft" style="width: 280px"><img class="size-full wp-image-8306" title="Sacrificio a Giove Capitolino. Rilievo da monumento onorario di Marco Aurelio (176-180 d.C.). Roma, Musei Capitolini." src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/sacrificio.jpg" alt="Sacrificio a Giove Capitolino. Rilievo da monumento onorario di Marco Aurelio (176-180 d.C.). Roma, Musei Capitolini." width="270" height="270" /><p class="wp-caption-text">Sacrificio a Giove Capitolino. Rilievo da monumento onorario di Marco Aurelio (176-180 d.C.). Roma, Musei Capitolini.</p></div>
<p style="text-align: justify;">Il <em>pathos</em> cristiano, questo miscuglio di sentimentalismo plebeo e di semitica magniloquenza, questo umanitarismo venato d&#8217;isterismo escatologico, contraddice il gusto classico. I fumi d&#8217;incenso non riescono a dissimulare l&#8217;odore della gente piccola: per il romano distinto il gusto cristiano è una volgarità di fronte all&#8217;olimpicità d&#8217;un Seneca o d&#8217;un Marco Aurelio. Ma il cristianesimo seppe fondere in un unico crogiuolo tutti i fermenti anticlassici, anti-europei latenti nell&#8217;Impero, conferendo alla sua predicazione egualitaria un&#8217;altissima carica esplosiva.</p>
<p style="text-align: justify;">Questo fu il vero «genio» di Paolo di Tarso: «San Paolo, l&#8217;odio del <em>ciandala</em> contro Roma, contro «il mondo», incarnato, fatto genio. San Paolo, l&#8217;ebreo, l&#8217;ebreo errante <em>par excellence</em>! Ciò che egli indovinò fu il modo come accendere un incendio universale al di fuori del giudaismo; con l&#8217;aiuto del piccolo movimento settario dei cristiani come con il <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simbolo</a> del «Dio in croce», poter coalizzare tutto ciò che di basso e oscuramente sovversivo s&#8217;agitava nell&#8217;impero in un&#8217;immensa potenza raccogliendo intera l&#8217;eredità di tutte le forze anarchiche. «La salvazione viene per i Giudei». Fare del cristianesimo una formula per superare i culti sotterranei d&#8217;ogni genere, quelli di Osiride, della Gran Madre e di Mitra, ad esempio, e per riassumerli: in ciò consistette il genio di Paolo». (Nietzsche, <a title="L'anticristo" href="http://www.libriefilm.com/lanticristo-maledizione-del-cristianesimo/481" target="_blank"><em>L&#8217;anticristo</em></a>, af. 58).</p>
<p style="text-align: justify;">A parte i limiti della prospettiva nietzschiana, visibile anche nella errata chiamata di correo pel culto di Mitra, questa diagnosi è esatta, e ci aiuta a spiegare il tono incredibilmente aspro con cui la classe dirigente romana bollò il cristianesimo. Già Claudio (il quale, come ci narra <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/gaio-svetonio-tranquillo" target="_blank">Svetonio</a></span>, «espulse da Roma i Giudei i quali spesso tumultuavano aizzati da Crestus» &#8211; <em>impulsore Chresto tumultuantes</em>) lo bollava come «<em>nóson tês oekouménes</em>», «una peste universale»; Plinio, giudicava la nuova <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione/">religione</a> <em>nihil aliud quam superstinionem pravam et immodicam</em>; Rutilio Namaziano avrebbe parlato di «odiatori della luce» (<em>lucifugi viri</em>), d&#8217;una <em>superstitio deterior cyrceis venenis</em>; <em>tunc mutabantur corpora, nunc animi</em>: «Questa misteriosa gentuccia che s&#8217;avvicinava nella notte, nella caligine e nell&#8217;ambiguità, che estorceva ad ognuno la passione per le cose vere, l&#8217;istinto della realtà, questa turba codarda, dolciastra ed effemminata rubò man mano le anime di questo enorme edificio, quelle nature preziose, virilmente nobili, che sentivan la causa di Roma come la propria causa, la causa della loro serietà e del loro orgoglio ». (Nietzsche, <em>ibidem</em>).</p>
<p style="text-align: justify;">Oggi noi non ci limitiamo a cogliere l&#8217;aspetto dissolutore del cristianesimo sotto il profilo sociale. Vediamo in esso l&#8217;avanguardia di una civiltà di radice orientale &#8211; la cultura «arabo-magica» di Spengler &#8211; risucchiante poco a poco l&#8217;Occidente spopolato e impoverito. È quello estraniamento da sè medesima della civiltà classica, quella <em>Überfremdung durch Lebensgefühl und Religiosität des Orients</em> (von Stauffenberg). che porterà al tramonto del <a title="storia antica" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/storia/storia-antica/">mondo antico</a>. E, dietro ad esso, vediamò sorgere i mondi di Bisanzio e dello Islam che anche in Italia han le loro teste di ponte nella Roma cristiana, nella Ravenna bizantina, nella Sicilia araba.</p>
<p style="text-align: justify;">Ma la tradizione europea si eclissa con l&#8217;affermarsi del cristianesimo. La teoria d&#8217;una diretta continuità della romanità nel cristianesimo è un abbaglio. Tra l&#8217;accettazione del Cristianesimo con il relativo trasferimento della capitale in Oriente, a Costantinopoli e il rifiorire d&#8217;una vita europea con Carlo Magno passano 500 anni in cui le luci dell&#8217;Occidente si spengono.</p>
<p style="text-align: justify;">Il paganesimo ha avuto un ultimo guizzo di vitalità nella filosofia di Plotino e nella mistica neoplatonica: «Considerare Plotino un mistico significa equivocare quello che è la mistica: ciò che s&#8217;è preso per tale era <em>theoria</em>, la contemplazione creatrice di forme, e per tanto forma ereditaria dello spirito d&#8217;ogni scienza del divino dei Greci. Nella sua epoca Plotino ci appare un solitario&#8230; L&#8217;epoca era sovraccarica di fatti e di un&#8217;umanità perennemente in movimento. In Plotino prende forma di contro ad essa il mondo dello spirito, l&#8217;unico che ha pace in sè stesso, di fronte al quale l&#8217;altro sembra dissolversi come un fantasma. Di fronte al suo mondo lontano, inaccessibile, incorruttibile, tutto il resto è transitorietà e morte. Permeato di morte, è vero, anche il pensiero di Plotino. Ma la morte non è qui apparenza, fragilità, putrefazione, essa è lontananza e grandezza, conoscenza apollinea&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Plotino è Apollo, l&#8217;ultimo suo chiaro avvampare nella storia: come sempre, egli resta lontano e sublime, nè si china sul giro affannoso dell&#8217;agire umano, dove non intende portare ordine, nè direzione, nè senso. Ma il dio lo lascia nella sua frammentarietà ed ambiguità, mentre che alla superficie sopravanza quanto è turbato e falso e corrotto: solo, egli apre l&#8217;abisso che divide l&#8217;essere divino da quello umano. In un secolo come questo v&#8217;è bisogno che venga riscoperto codesto abisso, sì che appaia quel che è mortale e quel che è eterno, quel che ha grandezza e no». (Franz Altheim, <em>Dall&#8217;antichità al Medioevo</em>, Firenze 1961, pago 261-62).</p>
<p style="text-align: justify;">Così tramontava il mondo classico &#8211; dove l&#8217;idea d&#8217;un Ordine sapiente e luminoso nutrita nella preistoria indoeuropea si era fatta immagine e parola nella Grecia, e organizzazione politica in Roma.</p>
<p style="text-align: justify;">Tramontava con un&#8217;estrema <em>theofanìa</em> della Luce, ma lasciava un modello di chiarezza, controllo e misura nel quale l&#8217;anima della razza bianca si sarebbe per sempre riconosciuta.</p>
<p style="text-align: justify;">* * *</p>
<p style="text-align: justify;">Tratto da <em>Sul problema di una tradizione europea</em>, Palermo 1996, pp. 34-38.</p>
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		<title>Vesta: l&#8217;ascetizzazione della Dea Madre</title>
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		<pubDate>Thu, 23 Jun 2011 14:55:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lawrence Sudbury</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Vesta non solo era divinità della terra ma anche delle attività domestiche, che includevano, naturalmente, i doveri coniugali e maternali. Eppure il sacerdozio delle Vestali prescriveva la castità.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/vesta-lascetizzazione-della-dea-madre.html' addthis:title='Vesta: l&#8217;ascetizzazione della Dea Madre '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/buddha.jpg" width="48" height="48" alt="" title="Religione" /><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/storia-antica.JPG" width="48" height="48" alt="" title="Storia antica" /><br/><p style="text-align: justify;"><img class="alignright size-medium wp-image-7749" style="margin: 10px;" title="Vesta" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/Vesta-177x300.jpg" alt="" width="177" height="300" />Altrove si è avuto modo di analizzare come tra le numerose caratteristiche della dea madre quella fondamentale risulti essere la sua capacità generativa, naturalmente legata alla sfera sessuale: sostanzialmente la dea madre trova la sua ragion d&#8217;essere e fonda la sua materia cultuale sulla sua ininterrotta generatività, <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simbolo</a>, sul piano teologico, del generale potere generativo femminile.</p>
<p style="text-align: justify;">In situazioni sociali in cui tale potere femminile viene accettato senza problemi, si hanno, conseguentemente, numerosi esempi di divinità legate al femminino sacro ma i problemi insorgono laddove una società prettamente maschilista e androcentrica, fondata su virtù belliche o comunque su caratterizzazioni prettamente maschili, si senta minacciata da tale potere generativo e debba, dal punto di vista simbolico-culturale, correre ai ripari depotenziando in varie forme la valenza sacrale insita nella sessualità femminile come potenziale apportatrice di vita.</p>
<p style="text-align: justify;">Ebbene, nella società romana, epitome praticamente fin dalla sua fondazione dei valori virili e marziali che al femminino sacro si contrappongono, tale processo di depotenziamento raggiunge una delle sue vette assolute nello sviluppo di un processo di ascetizzazione (e, conseguentemente, di asessualizzazione) della dea madre che si esplica in forma evidentissima nel culto di Vesta ma che si denota anche in numerosi culti paritetici quali quelli della &#8220;Magna Mater&#8221; e della &#8220;Bona Dea&#8221;<a href="#_ftn1">[1]</a>, finendo, in seguito, per trasfondersi in quelle che saranno le nascenti pratiche cristiane, già abbondantemente influenzate in questo senso dall&#8217;etica giudaico-essena e dall&#8217;evidente misogenia e sessuofobia paolina.</p>
<p style="text-align: justify;">E&#8217; noto che Vesta fosse la dea romana della terra, discendente diretta della Hestia greca della quale assume per intero tutte le caratteristiche, connotandosi come divinità della &#8220;madre terra&#8221;, con tutto quanto da ciò può derivare in termini di generatività, &#8220;allattamento&#8221; degli esseri viventi e sostentamento umano. Insomma, sul fatto che Vesta fosse una personificazione, una delle molte &#8220;facce&#8221; della dea madre possono sussistere ben pochi dubbi e nella presenza a Roma di una divinità presente in tutto il bacino mediterraneo e praticamente in tutte le <a title="religioni" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione/">religioni</a> del modo antico non vi è assolutamente nulla di stano, appartenendo essa ad uno degli archetipi culturali primari dell&#8217;intera umanità<a href="#_ftn2">[2]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.libriefilm.com/il-santuario-di-vesta/9559" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-7750" style="margin: 10px;" title="il-santuario-di-vesta" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/il-santuario-di-vesta.jpg" alt="" width="200" height="285" /></a>Ciò che, però, risulta strano è la forma in cui tale culto si presenta già dal periodo monarchico, in particolare per quanto riguarda il servizio alla dea: il tempio di Vesta era, infatti, accudito da sei vergini che avevano il compito di mantenere vivo il fuoco sacro acceso davanti alla statua della divinità, così come prescritto, secondo la tradizione, da Numa Pompilio, &#8220;Pontifex maximus&#8221; e secondo re di Roma, già nel VII secolo a.C.. Tale pratica continuò inalterata per tutto il periodo repubblicano e imperiale e le vergini &#8220;vestali&#8221;, per altro le sole sacerdotesse &#8220;a tempo pieno&#8221; della società romana, continuarono ad essere mantenute dallo stato fino all&#8217;assunzione del Cristianesimo come <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione/">religione</a> imperiale<a href="#_ftn3">[3]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Normalmente le vestali erano un piccolo gruppo elitario, scelto tra le famiglie più nobili e in vista di Roma (o estratte a sorte dal <em>Pontifex</em>) e sarebbe erroneo ritenere che la loro fosse una vita &#8220;monastica &#8221; di stenti e privazioni: in realtà esse godevano di un notevole grado di libertà e, nella maggioranza dei casi, compartecipavano dei lussi e degli agi comuni alla loro estrazione aristocratica<a href="#_ftn4">[4]</a>. Ciò che realmente le distingueva dalle altre matrone era unicamente un voto perpetuo e intoccabile di castità e celibato. Qual è il senso di questo voto in un ambiente in cui la morale sessuale era, agli occhi della successiva società cristiana, in fondo piuttosto aperta?</p>
<p style="text-align: justify;">Indubitabilmente il primo significato immediatamente attribuibile a questa caratteristica è quello di separazione dal normale contesto sociale femminile. Nella società romana la femminilità era definita unicamente in termini di matrimonio e riproduzione: una donna era tale solo se si sposava, divenendo così strumento di stabili alleanze, e aveva eredi a cui trasmettere le proprietà e affidare la continuità della stirpe. Per una donna essere qualsiasi cosa di differente rispetto al ruolo di moglie e madre rappresentava una anomalia<a href="#_ftn5">[5]</a>. In qualche modo, dunque, l&#8217;ascetismo delle vestali potrebbe spiegarsi semplicemente con la volontà di creare una cesura tra loro e il mondo circostante, rimarcando la &#8220;santità&#8221; (un concetto, in realtà, piuttosto estraneo alla mentalità romana e che dovrebbe essere inteso, più che altro, nel senso di &#8220;ieraticità&#8221;) del loro ruolo.</p>
<p style="text-align: justify;">Resta, però, un particolare che mal si inserisce in questo quadro.</p>
<p style="text-align: justify;"><a rel="nofollow" href="http://www.amazon.it/gp/product/0415132339/ref=as_li_ss_tl?ie=UTF8&amp;tag=cestlaru-21&amp;linkCode=as2&amp;camp=3370&amp;creative=24114&amp;creativeASIN=0415132339" target="_blank"><img class="alignright size-full wp-image-7751" style="margin-top: 10px; margin-bottom: 10px;" title="from-good-goddess" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/from-good-goddess.jpg" alt="" width="240" height="240" /></a>Come corrispettivo della greca Hestia, Vesta non solo era divinità della terra ma anche delle attività domestiche, che includevano, naturalmente, i doveri coniugali e maternali<a href="#_ftn6">[6]</a>. Che senso poteva avere, dunque, un servizio sacerdotale virginale in netta contrapposizione con il significato ultimativo del culto divino?</p>
<p style="text-align: justify;">E&#8217; per eliminare tale contraddizione che viene sviluppata a posteriori (se ne hanno tracce solo a partire dal III secolo a.C.) una leggenda mitologica che vede in Vesta una dea eternamente vergine che rifiuta le profferte amorose sia di Nettuno che si Apollo (rispettivamente interpretabili come <a title="simboli" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simboli</a> di potere e ricchezza e di bellezza) e le cui sacerdotesse sono tenute a seguire l&#8217;esempio<a href="#_ftn7">[7]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Un particolare, legato alle regole sacre per la scelta delle Vestali, però, palesa un significato più profondo nel vincolo virginale. Secondo tali regole le sacerdotesse (dapprima tre o quattro, poi, come detto, sei) dovevano essere scelte tra venti ragazze celibi tra i 6 e i 10 anni, naturalmente illibate e senza difetti fisici o nella parola. Condotte nell&#8217;&#8221;Atrium Vestae&#8221; dovevano giurare solennemente di servire la Dea per i trent&#8217;anni seguenti, i primi dieci dedicati all&#8217;apprendimento, i successivi dieci alle funzioni sacerdotali vere e proprie e gli ultimi dieci all&#8217;insegnamento alle consorelle più giovani<a href="#_ftn8">[8]</a>. Ciò significa che, in definitiva, il loro voto verginale non era perpetuo e, sebbene Plutarco<a href="#_ftn9">[9]</a> ci spieghi che una volta terminato il periodo prescritto pochissime di loro si sposavano (e quelle poche spesso con matrimoni infelici essendosi abituate ad una vita autonoma e non legata alla &#8220;potestas&#8221; del <em>pater familias</em>), sia per il dispiacere di essersi allontanate dal tempio, sia per la reverenza con cui erano considerate da uomini e donne, in realtà ciò che possiamo dedurre è che, in linea generale, la verginità vestale non era un valore in sé: se le prescelte dovevano servire la divinità dai dieci ai quarant&#8217;anni, in realtà ciò che sacrificavano era, negli anni riproduttivi, il loro potere generativo, la loro fertilità.</p>
<p style="text-align: justify;">In sostanza, dunque, le vestali &#8220;donavano&#8221; la propria generatività alla comunità, canalizzando le loro energie psico-fisiche alla continua rigenerazione dello stato romano, rappresentato dal fuoco imperituro, <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simbolo</a> della prosperità e stabilità di Roma.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.libriefilm.com/vesta-aeterna/9562" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-7752" style="margin: 10px;" title="vesta-aeterna" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/vesta-aeterna.jpg" alt="" width="200" height="282" /></a>Resta da chiedersi quale fosse il senso di una rinuncia alla fertilità personale per il bene comune. Appare assolutamente ovvio che, dal punto di vista simbolico, tale utilità fosse completamente nulla e che, dunque, come naturale in ambito religioso, il vantaggio dovesse esplicarsi unicamente sul piano simbolico. Il punto è, allora, comprendere quale vantaggio derivasse a Roma da un messaggio tendente a innalzare l&#8217;infecondità a servizio a uno stato che, al contrario, si fondava sulla propria capacità di colonizzare militarmente e demograficamente aree sempre più estese.</p>
<p style="text-align: justify;">La risposta è implicita in quanto affermato all&#8217;inizio del presente scritto.</p>
<p style="text-align: justify;">La fertilità, come caratteristica unicamente femminile, era, in fin dei conti, un notevole elemento di potere che si contrapponeva al potere &#8220;virile&#8221; di cui Roma si era fatta assoluta rappresentante.</p>
<p style="text-align: justify;">La rinuncia a tale potere da parte delle vestali era, dunque, dal punto di vista della logica simbolica, un atto di sottomissione fortissimo all&#8217;<em>imperium </em>maschile dello stato, con la loro abdicazione al ruolo femminile e alla contrapposizione diretta tra &#8220;eros&#8221; femminino e &#8220;thanatos&#8221; maschile, che, dal punto di vista mitologico, si estendeva su piani addirittura teologici.</p>
<p style="text-align: justify;">In cambio di tale rinuncia (e in conseguenza a tale rinuncia non essendo più necessario un controllo esterno su donne che avevano così palesemente dimostrato a loro fedeltà all&#8217;entità statale), le vestali ricevano privilegi impensabili per qualunque altra romana:</p>
<p style="text-align: justify;">-       quando usciva dal tempio ogni vestale era sempre preceduta da un littore che portava un fascio, <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simbolo</a> del potere statale, così da poter essere sempre e ovunque identificabile, alla stregua dei più lati magistrati (unicamente maschi), come autorità sacralizzata;</p>
<p style="text-align: justify;">-       mentre tutte le donne di Roma rimanevano sempre e comunque, indipendentemente da rango ed età, sotto la potestà maschile, le vestali, fin dalla loro entrata nel tempio, erano sollevate da tale vincolo, tanto da poter prendere decisioni divergenti da quelle paterne, da poter condurre affari commerciali senza alcun tutoraggio parentale e da poter redigere testamenti;</p>
<p style="text-align: justify;">-       mentre ad ogni altra appartenente al sesso femminile era proibito assistere a giochi sportivi e spettacoli teatrali le vestali avevano posti riservati (in età imperiale da Augusto stesso) di fronte a quelli del pretore che sovrintendeva a tali spettacoli;</p>
<p style="text-align: justify;">-       al contrario di ogni altra romana, una vestale poteva apparire in giudizio, rendere testimonianza legale e addirittura partecipare ad ogni sorta di investigazione imperiale<a href="#_ftn10">[10]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;"><a rel="nofollow" href="http://www.amazon.it/gp/product/0415113695/ref=as_li_ss_tl?ie=UTF8&amp;tag=cestlaru-21&amp;linkCode=as2&amp;camp=3370&amp;creative=24114&amp;creativeASIN=0415113695" target="_blank"><img class="alignright size-full wp-image-7753" style="margin: 10px;" title="women-in-antiquity" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/women-in-antiquity.jpg" alt="" width="240" height="240" /></a>Cosa possiamo dedurre da ciò?</p>
<p style="text-align: justify;">Semplicemente che, nel momento in cui una vestale aveva rinunciato volontariamente alla forza dirompente del proprio potere generativo, veniva inconsciamente vista non più come un rischio potenziale da tenere a bada ma come un esempio per ogni altra donna o, più propriamente, come una entità neutra (e neutralizzata), passibile di tutto il <em>cursus honorum</em> proprio di ogni cittadino o suddito maschile.</p>
<p style="text-align: justify;">Naturalmente, tali onori avevano anche un rovescio della medaglia. Se le vestali erano per antonomasia figure inviolabili, le uniche colpe che potevano sovvertire questo statuto erano lo spegnimento del fuoco sacro e, soprattutto, l&#8217;acconsentire ad intrattenere relazioni sessuali durante il periodo del servizio nell&#8217;ordine, essendo queste ultime considerate alla stregua di un sacrilegio imperdonabile (&#8220;incestus&#8221;).</p>
<p style="text-align: justify;">Qualora una vestale si rendesse colpevole di &#8220;incestus&#8221;, non poteva essere perdonata ma neppure uccisa da mani umane in quanto consacrata alla dea: veniva dunque frustata e poi vestita di abiti funebri e portata in una lettiga chiusa, come un cadavere, al &#8220;campus sceleratum&#8221;, situato presso la Porta Collina, appena dentro le mura, e lì veniva lasciata in una sepolcro chiuso ermeticamente, con una lampada e una scarsa provvista di pane, acqua, latte e olio, mentre la sua memoria veniva cancellata per sempre (&#8220;damnatio memoriae&#8221;). Il complice dell&#8217;<em>incestus </em>veniva, invece, fustigato a morte (la pena normalmente riservata agli schiavi) qualsiasi fosse il suo grado sociale<a href="#_ftn11">[11]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Di fatto, almeno in periodo repubblicano, tale condanna a morte, più che una pena per l&#8217;<em>incestus </em>(che, in realtà, doveva accadere con una certa frequenza), pare molto più simile ad un sacrificio umano, volto, in situazioni di particolare calamità, a placare gli dèi, la qual cosa, ancora una volta, ci parla di un potere &#8220;eversivo&#8221; sotteso alla generatività femminile e, per estensione e rappresentatività simbolica, alla figura della dea madre che, finché tenuto a bada e incanalato,  risulta positivo e propizio alla &#8220;cosa pubblica&#8221; ma che, allorché non compresso, deve essere distrutto proprio per la salvezza dello stato.</p>
<p style="text-align: justify;">In parole povere, le vestali erano donne che rifiutavano il potere femminile e che smettevano, conseguentemente di essere donne, attraversando le linee di confine tra generi in un passaggio potenzialmente senza ritorno: sostanzialmente divenivano, nell&#8217;inconscio socio-culturale, maschi nel momento in cui agivano a supporto e conferma del potere maschile accettando, come afferma la studiosa Mary Beard<a href="#_ftn12">[12]</a>, di sottomettersi ad una sorta di eunuchismo asessuato che, come provato anche dall&#8217;antropologa Deborah Sawyer<a href="#_ftn13">[13]</a>, le rendeva &#8220;sicure&#8221; agli occhi maschili, quasi appartenessero ad una &#8220;terza categoria&#8221; e fossero prova concreta della possibilità anche teologica di controllo maschile (le regole dell&#8217;ordine vestale sono chiaramente stilate da maschi) sull&#8217;emersione del femminino.</p>
<p style="text-align: justify;">La domanda che risulta naturale è, allora: se un femminino sacro risultava così pericoloso e destabilizzante per la società maschilista romana, perché conservarne la presenza? Non sarebbe stato più facile semplicemente cancellare il femminino sacro dall&#8217;orizzonte cultuale e mitologico?</p>
<p style="text-align: justify;">Assolutamente no e le ragioni di tale risposta sono almeno tre.</p>
<p style="text-align: justify;">In primo luogo, tutta la <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione/">religione</a> olimpica si caratterizzava in un rispecchiamento delle istanze umane nel sacro, parte integrante di una antropomorfizzazione di qualità astratte in divinità concrete e quindi, in sostanza, sarebbe stato totalmente inutile negare figure di potere generativo femminile nel pantheon romano quando l&#8217;emersione di tale potere era una costante propria dell&#8217;esperienza quotidiana di qualsiasi essere umano.</p>
<p style="text-align: justify;">In secondo luogo, il culto di una &#8220;dea madre&#8221; era talmente arcaico e radicato, poggiando le proprie basi su un archetipo culturale millenario, che la stessa estromissione di una tal divinità dal panorama sacrale non avrebbe potuto configurarsi se non come una sorta di atto blasfemo passibile di ripercussioni a livello statale per le ire divine che avrebbe provocato.</p>
<p style="text-align: justify;">Infine (e forse soprattutto), era certamente più funzionale mostrare ai fedeli un potere dirompente che si sottomette all&#8217;assetto sociale. E&#8217; in questo senso che vanno lette alcune caratteristiche a prima vista poco comprensibili delle vestali, quali il loro vestire la stola matronale e il loro essere caratterizzate dalla pettinatura normalmente conosciuta come &#8220;sex crines&#8221; (a &#8220;sei riccioli&#8221;), tipica solo delle spose: in definitiva il loro era un matrimonio sterile in quanto ierogamico e volontariamente depotenziato, ma era pur sempre un matrimonio con l&#8217;idea stessa di virile società romana, rappresentata dal <em>Pontifex Maximus</em>, dal quale non solo dipendevano direttamente, ma che assumeva anche nei loro confronti una funzione paternale e maritale di controllo che nessun altro maschio avrebbe potuto arrogarsi<a href="#_ftn14">[14]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Inutile dire che tutte queste caratteristiche verranno riprese nell&#8217;ordinazione cristiana (sia femminile che, per estensione, maschile), con la sostituzione del Dio onnipotente vetero e neo-testamentario all&#8217;onnipotente Roma, ma con la medesima volontà di sottomissione di ogni anarchico istinto generativo ad una istanza superiore.</p>
<div>
<hr size="1" />
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref1">[1]</a> A. Carmyckel, <em> The Vision of Women in Rome</em>, Pendal Press 1997, pp. 62 ss.<em> </em></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref2">[2]</a> A.Staples, <a title="From good Goddess" href="http://www.amazon.it/gp/product/0415132339/ref=as_li_ss_tl?ie=UTF8&amp;tag=cestlaru-21&amp;linkCode=as2&amp;camp=3370&amp;creative=24114&amp;creativeASIN=0415132339" target="_blank"><em>From Good Goddess to Vestal Virgins: Sex and Category in Roman Religion</em></a>, Routledge 1998, pp. 32 ss.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref3">[3]</a> A. Jensen, <em>God&#8217;s Confident Daughters</em>, Kok Pharaos Publishing House 1996, pp.28-31</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref4">[4]</a> <em>Ivi</em></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref5">[5]</a> G. Clarck, <em>Women in the Ancient World</em>, Oxford University Press 1989, pp.87 ss.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref6">[6]</a> A. Carmyckel, <em>Citato</em>, p. 83</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref7">[7]</a> A. Staples<em>, Citato</em>, passim</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref8">[8]</a> <em>Ivi</em></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref9">[9]</a> Plutarco, <em>Vita Numae Pompilii</em>, in M.R. Lefkovitz, M.B. Fant, <em>Women&#8217;s Life in Greece and Rome: a Source Book in Translation</em>, Johns Hopkins University Press 1992, pp. 288-289</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref10">[10]</a> A. Staples<em>, Citato</em>, passim</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref11">[11]</a> A. Tomlin, <em>Roman Goddess</em>, S. Francisco U.P. 1998, pp. 321 ss.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref12">[12]</a> M. Beard, <em>Re-reading Vestal Virginity</em>, in R. Hawley, B. Levick, <a href="http://www.amazon.it/gp/product/0415113695/ref=as_li_ss_tl?ie=UTF8&amp;tag=cestlaru-21&amp;linkCode=as2&amp;camp=3370&amp;creative=24114&amp;creativeASIN=0415113695" target="_blank"><em>Women in Antiquity: New Assessments</em></a>, Routledge 1995, pp. 168 ss.<em> </em></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a href="#_ftnref13">[13]</a> D.F. Sawyer, <em>Women and Religion in the First Christian Centuries</em>, Routledge 1996, pp.70-71<em></em></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref14">[14]</a> A. Staples<em>, Citato</em>, p.191</p>
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<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/vesta-lascetizzazione-della-dea-madre.html' addthis:title='Vesta: l&#8217;ascetizzazione della Dea Madre ' ><a href="http://www.centrostudilaruna.it//addthis.com/bookmark.php?v=250&amp;username=xa-4d2b47597ad291fb" class="addthis_button_compact">Share</a><span class="addthis_separator">|</span><a class="addthis_button_preferred_1"></a><a class="addthis_button_preferred_2"></a><a class="addthis_button_preferred_3"></a><a class="addthis_button_preferred_4"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>XXI Aprile simbolo della nascita</title>
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		<pubDate>Thu, 21 Apr 2011 09:44:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Massimo Scaligero</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Roma è la simbolica giovinezza del mondo. Essa, mentre si brancolava nell’oscurità o si intristiva nel crepuscolo, ha creato per gli uomini tutti un’aurora nuova, segno della sua permanente luce spirituale, del suo impenetrabile segreto di potenza. La celebrazione della sua nascita è dunque celebrazione della sua eternità.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/xxi-aprile-simbolo-della-nascita.html' addthis:title='XXI Aprile simbolo della nascita '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/teiwaz.JPG" width="48" height="48" alt="" title="Teiwaz" /><br/><p style="text-align: justify;"><img class="alignright size-full wp-image-7314" style="margin: 10px;" title="arco-di-tito" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/arco-di-tito.jpg" alt="" width="240" height="320" />Astraendo da interpretazioni storiche o critiche, il ciclo epico di Roma, le affermazioni dello spirito gerarchico-guerriero conseguite attraverso l’equilibrio classico e l’ideale olimpico della vita, l’assoluta lealtà, la <em>fides</em>, la <em>pax </em>degli dèi, i riti alla vigilia delle guerre, le <em>victoriae triumphales</em>, il diritto e la civiltà, costituiscono una serie di fatti che, anche se non ci rimandano a un patrimonio di cultura libresca, essi stessi sono come grandi <a title="simboli" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simboli</a> annuncianti una spiritualità superiore, una immutabile potenza del superamento sull’umano.</p>
<p style="text-align: justify;">Oggi, XXI Aprile XVIII, la celebrazione civile e militaresca del Natale di Roma evoca il più dominante di questi <a title="simboli" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simboli</a>, in quanto, di là dalla leggenda e dal vieto “senso della storia”, la fondazione dell’Urbe appare come un evento che dà direzione e significato al destino dell’Occidente, effettuandosi allorché la tradizione “uranio-solare” vacilla nell’Ellade e mentre i vecchi regimi matriarcali del Mediterraneo vanno degenerando dal sacerdozio patriarcale al misticismo tellurico e all’estatismo orgiastico. Ecco perché Romolo, il fondatore, il Lare per eccellenza, colui che per primo accende il fuoco sacro della famiglia e della Patria, è anche il primo costruttore dell’Impero: egli invero dà inizio a quella che Bachofen giustamente chiamò l’“aurora dell’Occidente”.</p>
<p style="text-align: justify;">Il <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simbolo</a> da quell’epoca è imperituro, onde è evidente, nella odierna celebrazione, che ancora una volta gli eventi occidentali si aggirano più che mai attorno a un centro magnetico di forze: l’Urbe. Chi meno voleva volgersi a Roma, oggi ne sente la dolce e imperiosa forza e ha fisso lo sguardo su essa.</p>
<p style="text-align: justify;">Lungo le più alterne vicende di popoli e di civiltà, attraverso ricostruzioni ed immani disgregazioni, in un indefinito ciclo di divenire, Roma è stata sempre un punto fermo nel tempo. Per uomini, per condottieri, per mistici, essa è stata sempre una rocca di paragoni sicuri, un punto di partenza e un punto di arrivo, dopo cui valeva la pena di vivere la vita oltre la vita stessa, per tendere a un piano di serena immortalità.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.http://www.libriefilm.com/esoterismo-e-fascismo/763.it/wp-content/uploads/esoterismo-e-fascismo.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-7313" style="margin: 10px;" title="esoterismo-e-fascismo" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/esoterismo-e-fascismo.jpg" alt="" width="200" height="305" /></a>Nel secolo ventesimo, Mussolini ha rimesso in luce questa verità sovrumana. Egli è tornato a Roma, riconoscendola nell’orditura segreta della sua potenza, tessuta di riti immutabili e di significati più che mai vivi; e da Roma si è rivolto all’Italia, al Mediterraneo, all’Occidente.</p>
<p style="text-align: justify;">Roma dunque attende “uomini”, ossia costruttori e dominatori; questi le giungono in epoche di grandi rivolgimenti, quando le razze trepidano e oscure visioni trascorrono per gli spiriti delle genti e splendori e dissolvimenti si mescolano in drammatica vertigine di irrazionale, in una sorta di minaccioso “caos”.</p>
<p style="text-align: justify;">Un’antica e perennemente giovane razza di Romani è legata alla storia di Roma. Misteriosa, di origine eroica, di continuo suscitante la fiamma della Tradizione, in segreta solitudine o in azioni solari, secondo che gli eventi lo richiedano, tacita in talune epoche contemplative ed esplodente in combattimenti, in conquiste e in superbe costruzioni, in epoche di virile affermazione, essa non si può identificare nello spazio né si può individuare attraverso una visione razionalistica della storia.</p>
<p style="text-align: justify;">Una missione la cui forza è travolgente per qualsiasi ostacolo, è ad un tratto affidata ad un uomo di tale razza. Egli è sicuro sin dall’inizio, preordina, preannuncia ciò che poi sarà attuato nei più minuti particolari, pensa ed organizza, è cosciente ed agisce, è nello stesso tempo ideatore e realizzatore, spirito e realtà, idea e azione, traducente in vita ciò che sono le ultime conclusioni, di tutte le più elaborate ed elevate filosofie &#8211; dando perciò un terribile insegnamento a tutti i mestieranti della filosofia, a tutti i costruttori astratti, a tutti i dialettici infecondi &#8211; nobilitando lo spirito in azione e l’azione in spiritualità. Superiore al mistico, perché l’esperienza mistica è soltanto una parte della sua vita interiore, superiore all’artista in quanto egli vive e traduce in atto quella forza e quella bellezza che sono per l’artista una mera aspirazione; superiore al dotto, giacché egli stesso è creatore di tutto ciò che poi sarà oggetto di studio e di esame discorsivo da parte del dotto; superiore all’uomo d’azione in quanto l’azione per lui è controparte reale di una predeterminazione interiore; superiore a ogni categoria umana e unificante in sé ogni categoria, egli è <em>imperator</em>, iniziatore di civiltà, inviato dall’alto, mirabilmente umano e trascendente l’umano; nessuna razza lo può rivendicare a sé, se non una razza romana, imperitura, inconfondibile.</p>
<p style="text-align: justify;">La quale si anima nel tempo attraverso la “tradizione” la cui luce non può estinguersi, in forza di una trasmissione segreta: quella trasmissione che fu virtù iperumana dell’<em>imperium </em>e dello splendore augusteo e che nessuna decadenza, nessuna invasione barbarica, nessuna contaminazione di cultura, nessun livore di straniero ha potuto toccare.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.libriefilm.com/la-luce-introduzione-allimmaginazione-creatrice/764" target="_blank"><img class="alignright size-full wp-image-4486" style="margin: 10px;" title="la-luce-scaligero" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/la-luce-scaligero.jpg" alt="" width="200" height="279" /></a> Chi può distruggere l’immortale, chi può scuotere l’eterno? Una superiore cultura dello spirito avviva, attraverso il tempo, la vita di una razza; questa razza esprime uomini fatti di forza, incrollabili, lungimiranti, la cui anima è oceanica, una con l’ampio respiro del cosmo, di natura solare.</p>
<p style="text-align: justify;">Ancora una volta, oggi, rivive l’ideale di tale razza romulea e cesarea, quale prova di quella virtù di rinascite suscitate dal fuoco segreto della Tradizione unica, la quale è al centro di tutte le tradizioni e all’origine di ogni rito superiore. Tale virtù, trasfondendosi dall’uno ai molti, ha senso universale e perciò unifica, non livellando, non stabilendo rapporti astratti tra gli uomini, non democratizzando, ma destando una coscienza nuova di realtà spirituale, con la cui forza sia possibile, in un momento di virile azione, redimere il “caos”, organizzare il molteplice, riordinare ogni trama di vita.</p>
<p style="text-align: justify;">Un nuovo ordine oggi è dunque chiamato a comporre la trama degli avvenimenti umani, come reazione a una disgregazione che già si presenta inevitabile, come superamento di una <em>forma mentis </em>edonistica, plutocratica, materialistica: ordine che fa appello a tutta l’umanità e che propina insegnamenti a ogni popolo, che fa riemergere alla luce la concezione di “gerarchia” e viene realizzato in nome di un’antica serenità del mondo, tessuta di purità e di forza: la pace romana. Tale ordine è per noi l’ideale mussoliniano, l’ideale fascista.</p>
<p style="text-align: justify;">Appunto per questo Roma è un <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simbolo</a>. Considerare Roma una semplice <em>civitas</em>, o un punto geografico, significa impoverire con la parola ciò che la realtà e i più profondi presentimenti dello spirito annunciano in armonia di bellezza e di potenza.</p>
<p style="text-align: justify;">Essa è <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simbolo</a>, perché il suo linguaggio è universo e perché conduce la coscienza dell’uomo di là dai limiti del mondo finito e diveniente, nel mondo infinito e immortale: nel quale sembrano di recente cessate le grandi gesta di eroi e conquistatori che iniziarono il ciclo della tradizione romana, e quasi permane un’eco presso la risonanza della vita stessa.</p>
<p style="text-align: justify;"><a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">Simbolo</a>, perché tramutante nell’immagine che ogni popolo vuole a rappresentazione della propria fede e dei propri ideali: una nel significato e molteplice negli aspetti, raccogliente in sintesi le esigenze di forza e di liberazione delle culture più diverse, misteriosa nella sua serenità e nella sua avvincente potenza, segreta come la necessità, animante come la fede.</p>
<p style="text-align: justify;">Anche coloro che oggi credono di muovere e di costruire per sé, fuori di una tradizione romana, agiscono sotto il dominio di un tale <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simbolo</a>. Tutto ciò che è fiorente e che presenta i segni dell’imperituro, dell’immutabile, è secondo il nostro <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simbolo</a>, “romano”.</p>
<p style="text-align: justify;">Roma è la simbolica giovinezza del mondo. Essa, mentre si brancolava nell’oscurità o si intristiva nel crepuscolo, ha creato per gli uomini tutti un’aurora nuova, segno della sua permanente luce spirituale, del suo impenetrabile segreto di potenza. La celebrazione della sua nascita è dunque celebrazione della sua eternità.</p>
<p>* * *</p>
<p>Tratto da <em>Il Resto del Carlino</em> del 21 aprile 1940, A. XVIII.</p>
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		<title>Favete linguis!</title>
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		<pubDate>Tue, 12 Apr 2011 14:04:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marco Iacona</dc:creator>
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		<description><![CDATA[E' da poco uscita una raccolta di saggi di Renato Del Ponte sulle “fondamenta del sacro in Roma antica”, dal titolo Favete linguis! (ed. Arya).]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/favete-linguis.html' addthis:title='Favete linguis! '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/storia-antica.JPG" width="48" height="48" alt="" title="Storia antica" /><br/><p style="text-align: justify;"><a href="http://www.oicl.it/arya/pubblicazioni.htm" target="_blank"><img class="alignright size-full wp-image-7254" style="margin: 10px;" title="favete-linguis" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/favete-linguis.jpg" alt="" width="202" height="286" /></a>Ultimo libro in ordine di tempo per <a title="Renato Del Ponte" href="http://www.centrostudilaruna.it/autore/renato-del-ponte/">Renato Del Ponte</a>. Storico delle idee e del diritto religioso arcaico, traduttore e studioso di storia delle <a title="religioni" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione/">religioni</a> e di <a title="simbolismo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli/">simbolismo</a>, <a title="Del Ponte" href="http://www.centrostudilaruna.it/autore/renato-del-ponte/">Del Ponte</a> è fra i più seri e affidabili interpreti del pensiero di <a title="Julius Evola" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/autori/julius-evola/">Julius Evola</a>, al quale si ispira al momento di fondare il “Centro studi evoliani” alla fine degli anni Sessanta e il periodico «Arthos», nel 1972, tutt’ora in corso di stampa.</p>
<p style="text-align: justify;">Il libro è una raccolta di saggi sulle “fondamenta del sacro in Roma antica” dal titolo <em>Favete linguis!</em> (160 pp., 19 euro) ed è edito, come i volumi che <a title="Renato Del Ponte" href="http://www.centrostudilaruna.it/autore/renato-del-ponte/">Del Ponte</a> ha pubblicato precedentemente (fra i quali due scelte di saggi evoliani, <a title="Il mondo alla rovescia" href="http://www.centrostudilaruna.it/il-mondo-alla-rovescia.html"><em>Il mondo alla rovescia</em></a>, 2008 e <em>Le sacre radici del potere</em>, 2010), dalla casa editrice Arya di Genova.</p>
<p style="text-align: justify;">Come chiarisce l’autore nella nota bibliografica, si tratta di un libro che è, allo stesso tempo, un «invito» e un «ammonimento … ad avvicinarsi al mondo spirituale dell’antica Roma muniti del dovuto rispetto e della cautela necessaria per chi s’introduca in tale ordine di cose: il sacro». Un libro idealmente legato a due saggi precedenti dello stesso <a title="Renato Del Ponte" href="http://www.centrostudilaruna.it/autore/renato-del-ponte/">Del Ponte</a>, quello pubblicato per la Ecig nel 2003, <em>La città degli dei. La tradizione di Roma e la sua continuità</em> e quello più conosciuto del 1992 pubblicato per Rusconi: <em>La religione dei romani</em>. Un libro esaurito da tempo. Un asse ideale lega dunque tutti i lavori di <a title="Renato Del Ponte" href="http://www.centrostudilaruna.it/autore/renato-del-ponte/">Del Ponte</a>: le fondamenta di Roma antica e la lezione, dal punto di vista giuridico, che è opportuno trarre dal periodo classico fino ai nostri giorni. Una lezione a un tempo storica e spirituale. Oggi però, scrive <a title="Del Ponte" href="http://www.centrostudilaruna.it/autore/renato-del-ponte/">Del Ponte</a>, nella nostra epoca si assiste all’esatto contrario: c’è un graduale allontanamento dalle “ragioni” della storia – e di ogni storia – a favore di una deificazione del domani e di ciò che si spera possa avvenire in un futuro sempre più incerto.</p>
<p style="text-align: justify;">Fra i dodici saggi presenti all’interno di <em>Favete linguis!</em> (il tredicesimo è una recensione dei primi anni Novanta di Pio Filippani-Ronconi alla <em>Religione dei romani</em>), uno tratta specificamente delle questioni relative al passato, e al messaggio che ci deriva dal passato, oramai quasi del tutto sconosciuto ai contemporanei.</p>
<p style="text-align: justify;">Scrive Del Ponte: «sembrerebbe che i ritmi imposti dalla globalizzazione … abbiano contratto l’“attimo fuggente”, cioè il presente, così tanto da proiettarlo immediatamente nella dimensione del passato e quindi suggeriscano inevitabilmente un’idea del tempo futuro quale unica dimensione di qualche interesse. Gli abitanti del cosiddetto … “villaggio globale” con l’aiuto delle scienze, paiono possedere una dimestichezza col futuro un tempo inimmaginabile». Insomma, il futuro sembra essere diventato l’unico vero Dio per gli uomini; un futuro che è tuttavia sempre più incerto e che “letto” e “riletto” proprio dall’ottica del passato storico, non può non essere apportatore di conflitti e di rivalità, anche dure, all’interno di ogni entità culturale. La radice dei problemi del mondo d’oggi è dovuta probabilmente a una serie di questioni. L’“incomprensione del presente” come “ignoranza del passato”, come diceva Marc Bloch, è la mancanza di vera libertà e di tolleranza nell’edificazione del futuro… Colpa di chi? difficile dire. Probabilmente di certo positivismo, delle dottrine che hanno inteso classificare – se non peggio – le civiltà in peggiori e migliori. Colpa anche di quella che si può chiamare “modernità”, iniziata proprio con la “scoperta” dell’America, uno dei primi atti della globalizzazione più imprudente.</p>
<p style="text-align: justify;">Che fare, insomma? <a title="Del Ponte" href="http://www.centrostudilaruna.it/autore/renato-del-ponte/">Del Ponte</a> parla di un messaggio di tolleranza e di libertà che «ci giunge da un passato, apparentemente lontano» (quello di Roma), un messaggio che si è propagato grazie anche a un «Oriente illuminato dalla luce del messaggio apollineo e socratico». Cristianesimo e scienza non sono stati sempre all’altezza dei loro annunci, soprattutto la seconda che, per <a title="Renato Del Ponte" href="http://www.centrostudilaruna.it/autore/renato-del-ponte/">Del Ponte</a>, ha assunto forma e importanza quasi “totalitarie”. Ma non è proprio il caso, se lo scopo è costruire e non distruggere, perdersi in accuse e rimpianti, peraltro già fuori tempo… Allora? La considerazione finale dell’autore è certo, anch’essa, un auspicio, ma di quelli che vale la pena riportare e sulla quale è opportuno riflettere: «è giunto il momento di tentare una nuova sintesi che riconduca all’interno della concezione dell’uomo e dell’universo quel che di sacro ne era stato, col tempo, gradualmente espunto», scrive <a title="Renato Del Ponte" href="http://www.centrostudilaruna.it/autore/renato-del-ponte/">Del Ponte</a>, «occorre edificare, sull’esempio degli antichi, una nuova metafisica, che riconosca la presenza di uno spirito nel mondo, non al di fuori di esso o ad esso trascendente…». Una riflessione che possiamo inquadrare nel tentativo dei migliori studiosi di “cose dello spirito”, ci vengono in mente lo stesso Filippani Ronconi e <a title="Elémire Zolla" href="http://www.centrostudilaruna.it/autore/elemire-zolla/">Elémire Zolla</a>.</p>
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		<title>Germania e Italia, storia di un amore impossibile</title>
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		<pubDate>Fri, 07 Jan 2011 16:27:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Francesco Lamendola</dc:creator>
				<category><![CDATA[1939-1945]]></category>
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		<description><![CDATA[La storia europea dell’ultimo secolo come luogo dello scontro fra la visione del mondo materialista e razionalista dell’Inghilterra e della Francia e quella spiritualista e idealista della Germania e dell’Italia ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/germania-e-italia-storia-di-un-amore-impossibile.html' addthis:title='Germania e Italia, storia di un amore impossibile '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/centrostudilaruna48x48.jpg" width="48" height="48" alt="" title="Centro Studi La Runa online" /><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/storiacontemporanea48x48.jpg" width="48" height="48" alt="" title="Storia contemporanea" /><br/><div id="attachment_6141" class="wp-caption alignright" style="width: 430px"><img class="size-full wp-image-6141 " title="Johann Friedrich Overbeck, Italia und Germania. 1828. München, Neue Pinakothek." src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/Italia-und-Germania.jpg" alt="Johann Friedrich Overbeck, Italia und Germania. 1828. München, Neue Pinakothek." width="420" height="375" /><p class="wp-caption-text">Johann Friedrich Overbeck, Italia und Germania. 1828. München, Neue Pinakothek.</p></div>
<p style="text-align: justify;">Come osservava il grande storico Ferdinand Gregorovius, autore di una monumentale &#8211; e anche letterariamente pregevolissima &#8211; <em>Storia della città di Roma nel Medioevo</em> &#8211; il popolo tedesco e quello italiano, che insieme sono giunti all’unità e all’indipendenza nazionale, hanno condiviso, nel bene come nel male, gran parte della loro storia, tenuti uniti da un legame ideale tenace, che travalica le contingenze e sembra racchiudere qualcosa di perenne.</p>
<p style="text-align: justify;">L’idea dell’Impero, in particolare, passata da Roma alla Germania, ha rappresentato un legame ideale così forte e durevole, che ha praticamente costretto le due nazioni a rimanere strette l’una al destino dell’altra: con gli imperatori tedeschi, da Ottone il Grande ad Arrigo VII di Lussemburgo, che trascurano gli affari di casa loro per inseguire il miraggio italiano e con i Comuni italiani che lottano per l’autonomia contro l’imperatore, ma senza mai rinnegarne la suprema autorità e senza mai aspirare alla completa indipendenza; come se, appunto, una forza misteriosa e fatale avesse così deciso, a dispetto di tutto e anche della formidabile barriera alpina.</p>
<p style="text-align: justify;">Pertanto, mentre nel resto d’Europa sorgevano le monarchie nazionali, la Germania e l’Italia, tenute strette dal comune ricordo del sogno universalistico dell’Impero, sono giunte in ritardo nel perseguire le rispettive unità nazionali e sono state a lungo campo di battaglia delle altre potenze, toccando il punto più basso l’una &#8211; l’Italia &#8211; con le guerre tra Francesi e Spagnoli del XVI secolo, l’altra &#8211; la Germania &#8211; con la rovinosa Guerra dei Trent’Anni, un secolo dopo, quando essa fu corsa in ogni senso da eserciti spagnoli, svedesi, francesi e di altre nazioni.</p>
<p style="text-align: justify;">Dicevamo del notevole ritardo con cui la Germania e l’Italia hanno conosciuto la creazione dello Stato moderno, su base nazionale, nel corso dell’Ottocento; ritardo che si è ripercosso nella loro collocazione sulla scena internazionale, ivi compreso il fenomeno del colonialismo (quando, cioè, gran parte della spartizione coloniale era già stata fatta e la parte del leone era toccata alla Gran Bretagna e alla Francia), cosa che può aver svolto il suo ruolo nella nascita della Triplice Alleanza e, quindi, nello scoppio delle due guerre mondiali.</p>
<p style="text-align: justify;">Uno storico di formazione marxista, abituato a far dipendere gli orientamenti spirituali di una data società dal suo modo di produzione, sarebbe portato ad attribuire il “ritardo” italiano e tedesco al più lento sviluppo di un ceto borghese “moderno”, ossia spiccatamente imprenditoriale; e, di conseguenza, a un ritardo nello sviluppo del capitalismo. Ma una tale conclusione urta con la semplice constatazione che già nel 1914 la borghesia tedesca aveva surclassato non solo quella francese, ma anche la britannica, e che l’espansione dell’economia capitalista in Germania era in grado di porre la candidatura di quest’ultima al dominio mondiale.</p>
<p style="text-align: justify;">Conviene perciò ammettere che vi era qualcosa, nello spirito nazionale tedesco &#8211; e, per altri versi, in quello italiano &#8211; che configgeva con la cultura della modernità, così come essa si era venuta formando ed elaborando in Europa, soprattutto a partire dall’Empirismo inglese e dall’Illuminismo francese.</p>
<p style="text-align: justify;">Tanto per fare un esempio, sia nella <a title="Letteratura" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/letteratura">letteratura</a> tedesca che in quella italiana si trova un consistente filone della narrativa e della poesia che guarda con malinconia, disorientamento e pessimismo all’avanzata del “progresso”, mito fondante dell’ideologia della modernità: basterebbe fare i nomi, pur tra loro diversissimi, di Nietzsche, di Kafka, di Musil, di Roth, di Wiechert; ma anche degli Scapigliati, di Verga, dello stesso Carducci maturo (quello de <em>Il comune rustico</em>, per intenderci, e non già quello dell’<em>Inno a Satana</em>), di <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/luigi-pirandello" target="_blank">Pirandello</a></span>, di Svevo, di Tozzi, e poi avanti, fino a quello di Cassola e oltre. Niente di simile si trova, in eguali proporzioni e con pari intensità, nella <a title="letteratura" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/letteratura">letteratura</a> inglese o in quella francese.</p>
<p style="text-align: justify;">Se tale fu l’incrociarsi dei destini italiani e tedeschi sul piano politico, dagli ultimi anni di vita dell’Impero Romano d’Occidente e dai regni barbarici degli Ostrogoti e dei Longobardi, su su fino al compimento delle rispettive unità nazionali, nella seconda metà del XIX secolo, e poi alla terrificante e disastrosa avventura dell’Asse per l’egemonia planetaria, nella seconda guerra mondiale, non meno intenso e sofferto è stato il legame culturale e spirituale fra i due popoli, particolarmente sentito all’epoca del Romanticismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Da <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/johann-wolfgang-goethe" target="_blank">Goethe</a></span> e da Winckelmann in poi, l’Italia era la Terra Promessa degli intellettuali tedeschi, dei poeti, degli artisti, degli scrittori, il cui numero è legione: da von Platen al già citato Gregorovius, passando per quel Roeseler Franz che ci ha dato, attraverso i suoi acquarelli, l’ultimo ritratto della vecchia Roma, prima che la ristrutturazione urbanistica portata dalla modernità la facesse scomparire per sempre.</p>
<p style="text-align: justify;">Per dire la verità, bisogna constatare che questo amore è stato per lo più, se non proprio a senso unico, prevalentemente degli uomini di cultura tedeschi verso l’Italia, che non di quelli italiani verso la Germania. Il grande Teodorico lo avrebbe trovato perfettamente naturale, dato che nelle sue leggi egli disse di considerare normale che un Goto volesse assomigliare a un Latino, ma riprovevole che un Latino volesse assomigliare ad un Goto; riconoscendo, così, l’indiscutibilità della supremazia culturale di Roma ed il suo eterno fascino verso il mondo germanico.</p>
<p style="text-align: justify;">Anche il caso di Dante è stato sovente strumentalizzato o mal compreso: perché non di amore verso la Germania si trattava per il grande fiorentino, ma di fede nella necessità storica dell’Impero. Il fatto che gli imperatori del XIV secolo fossero tedeschi era, per Dante, del tutto irrilevante, tanto universalistica e sovra-nazionale era la sua concezione politica; ben diversa, in questo senso, da quella esplicitamente nazionale e anti-tedesca di Petrarca.</p>
<p style="text-align: justify;">Eppure, fino alla metà del XIX secolo e forse ancora oltre, anche da parte italiana esisteva una sia pure più contenuta simpatia nei confronti della Germania (non dell’Austria, per le note ragioni politiche): non aveva forse il Manzoni dedicato proprio la più patriottica delle sue liriche, «Marzo 1821», alla memoria del poeta-soldato tedesco Theodor Körner, caduto combattendo contro le armate napoleoniche per la libertà della sua patria?</p>
<p style="text-align: justify;">Ma, nel complesso, nulla di paragonabile, da parte italiana, al trasporto entusiastico che manifestavano verso l’Italia gli intellettuali tedeschi.</p>
<p style="text-align: justify;">C’è un quadro di Friedrich Overbeck, «Germania e Italia», che bene raffigura questo amore bruciante dell’anima tedesca verso l’anima italiana: amore incompreso e spesso indesiderato, talvolta frainteso, mai pienamente ricambiato; amore impossibile, insomma.</p>
<p style="text-align: justify;">Il quadro è del 1828 e raffigura due fanciulle, allegorie dei due popoli, che siedono l’una accanto all’altra, tenendosi per mano, sullo sfondo dei due rispettivi paesaggi “tipici”, il nordico e il mediterraneo. Ebbene, osservandole anche solo di sfuggita, non si può non notare al volo quale delle due sia l’amante e quale l’amata: ardente e volitivo lo sguardo della bionda fanciulla tedesca, languido e abbandonato quello della bruna ragazza italiana coronata di alloro, che sembra quasi in cerca di protezione e di conforto alle sue pene segrete.</p>
<p style="text-align: justify;">Un amore precario, quindi: cementato, a ben guardare, più dalla comune reazione all’Illuminismo di matrice francese, ma di diversissima origine nei due casi &#8211; romantica la tedesca, classicista l’italiana &#8211; che ha fatto della cultura di queste due nazioni, a ben guardare, una sorta di prolungamento dei valori premoderni fin nel cuore della modernità; se è vero &#8211; come è vero &#8211; che la modernità è figlia di Cartesio prima, di Voltaire e di Rousseau poi. Ed è così che si spiega anche la convergenza tra l’idealismo filosofico tedesco e quello italiano; tra <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/johann-gottlieb-fichte" target="_blank">Fichte</a></span>, Schelling ed Hegel da una parte, e Gioberti, Rosmini e, poi, Croce, dall’altra.</p>
<p style="text-align: justify;">Ancora.</p>
<p style="text-align: justify;">Se la modernità è rappresentata, economicamente e politicamente, dalla Rivoluzione industriale e dalla Rivoluzione francese, è altrettanto vero che sia il fascismo, sia il nazismo (così diversi per tanti altri aspetti, giova ricordarlo sempre) si possono entrambi considerare come aspetti di una comune reazione, o come parti di una comune reazione, all’urbanesimo, al materialismo, all’utilitarismo, insomma alle due grandi manifestazioni politico-economiche della tarda modernità: il capitalismo speculativo e il bolscevismo; in nome di un mito ruralista che voleva riproporre, quasi in chiave virgiliana, la sanità morale della vita dei campi e del ritorno ai valori patrii, alla corruzione e alla decadenza tipiche della borghesia urbana cosmopolita, affarista, cinica e infettata dalla “malattia” del giudaismo.</p>
<p style="text-align: justify;">In questo senso, non si può considerare casuale il fatto che la Germania e l’Italia abbiano finito per stringersi l’una all’altra in una alleanza politica e militare &#8211; quella dell’Asse prima, del Patto d’Acciaio poi &#8211; in vista di una resa dei conti con il mondo del denaro e della macchina, rappresentato dalle potenze plutocratiche occidentali nonché dalla sua versione in chiave rivoluzionaria, ossia lo stalinismo in Unione Sovietica (cfr. il nostro precedente articolo <a title="Gli ultimi trionfi del denaro e della macchina nella filosofia della storia di Oswald Spengler" href="http://www.centrostudilaruna.it/gli-ultimi-trionfi-del-denaro-e-della-macchina-nella-filosofia-della-storia-di-oswald-spengler.html"><em>Gli ultimi trionfi del denaro e della macchina nella filosofia della storia di Oswald Spengler</em></a>).</p>
<p style="text-align: justify;">Schematizzando alquanto, ma forse non travisando una sostanziale verità di fondo, potremmo quindi considerare la storia europea dell’ultimo secolo come il luogo dello scontro, ideale e materiale, fra due opposte e inconciliabili visioni del mondo: quella materialista e razionalista dell’Inghilterra e della Francia (le cui radici sono, oltre che in Cartesio e Spinoza, in Francis Bacon, Hobbes, Newton, Locke e Hume) e quella spiritualista e idealista della Germania e dell’Italia (che parte da Paracelso, Bruno, Campanella e arriva fino a <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/martin-heidegger">Heidegger</a></span> e Gentile, passando per Vico).</p>
<p style="text-align: justify;">Se nel quadro che stiamo delineando vi è una plausibilità di fondo, allora bisogna riconoscere che il “Nuovo ordine europeo” propagandato dai pubblicisti dell’Asse negli anni della seconda guerra mondiale non nasceva dal fortuito incrociarsi delle mire di potenza della Germania nazista con quelle dell’Italia fascista, ma nasceva da una intima logica che aveva condotto le due nazioni all’appuntamento con la storia nell’ora della contesa per il potere mondiale.</p>
<p style="text-align: justify;">Del resto, il fatto che scrittori e poeti come il norvegese <a title="Knut Hamsun" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/autori/knut-pedersen-hamsun">Knut Hamsun</a>, come i francesi <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/louis-ferdinand-celine" target="_blank">Céline</a></span> e Drieu La Rochelle, come l’americano Ezra Pound o come il romeno <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/autori/mircea-eliade/">Mircea Eliade</a></span>, per non parlare di uomini politici come Quisling, Pétain, Léon Degrelle, Mosley, abbiano, sia pure in tempi e modi diversi, aderito a quel progetto o si siano riconosciuti in quei valori (“il sangue contro l’oro”), dimostra che si è trattato di fenomeni e tendenze culturali e spirituali che, pur facendo perno su due realtà nazionali ben delimitate, possedevano nondimeno una certa carica espansionista e perfino potenzialmente universalistica (basterebbe pensare alla diffusione delle ideologie naziste e fasciste in Sud America, nel Medio Oriente arabo e in altre aree del mondo).</p>
<p style="text-align: justify;">Anche nella reazione così rabbiosa di Hitler al tradimento del re e di Badoglio dell’8 settembre 1943, non è difficile scorgere i tratti dell’amore deluso; perché di vera fascinazione si era trattata, da parte del dittatore tedesco, nei confronti di Mussolini: su questo punto, tutti gli storici sono ormai d’accordo. Così come sono d’accordo sul fatto che la liberazione del Duce dal Gran Sasso non fu soltanto dettata da ragioni di <em>Realpolitik</em>, ma anche da un autentico sentimento di amicizia e devozione del Führer per il suo antico “maestro” italiano: sissignori, proprio lui, Hitler, l’uomo dal tenebroso cuore di ghiaccio. Amicizia e devozione, peraltro, che non furono mai ricambiate: sempre Mussolini ebbe nei suoi confronti sentimenti di diffidenza e scarsa simpatia.</p>
<p style="text-align: justify;">Dopo il 1945 le strade dei due popoli, per la prima volta dai tempi di <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/publio-cornelio-tacito" target="_blank">Tacito</a></span> e di Odoacre, si sono parzialmente separate: in un’Europa costretta a ripartire da zero, con la Gran Bretagna sempre più arroccata nel ruolo di sentinella avanzata degli Stati Uniti e con la Francia costretta a cercare ovunque, perfino verso l’Unione Sovietica («L’Europa va dall’Atlantico agli Urali», diceva De Gaulle), una “sponda” per recuperare margini di autonomia nei confronti della strapotenza dell’alleato d’Oltreoceano, i secolari legami italo-tedeschi si sono allentati e, in parte, addirittura sciolti, forse per sempre.</p>
<p style="text-align: justify;">Pesa, nella memoria collettiva degli Italiani, il terribile periodo del 1943-45, con le sue stragi e le sue barbariche violenze; e pesa del pari, nel ricordo dei Tedeschi, il “tradimento” di Badoglio, nel bel mezzo di una lotta durissima per la vita e per la morte contro la più ampia coalizione di popoli che si fosse mai vista.</p>
<p style="text-align: justify;">Rimangono la sincera ammirazione dei Tedeschi per l’arte italiana, nonché la loro predilezione per le belle (un tempo) e relativamente economiche spiagge italiane; e rimane, permeata di invidia, l’ammirazione degli Italiani per l’efficienza tedesca, per la buona amministrazione tedesca, per i risultati dell’industria e dell’economia d’Oltralpe, con un operaio della Volkswagen che guadagna almeno una volta e mezzo lo stipendio di un operaio della FIAT, a fronte di un costo della vita che non è poi tanto più alto rispetto al nostro.</p>
<p style="text-align: justify;">Si ritroveranno, un giorno, queste due amanti ritrose e conflittuali?</p>
<p style="text-align: justify;">Per ora, quello che si può vedere è che la Germania ha subito, più dell’Italia (e questa è stata per molti una sorpresa), il rullo compressore dell’americanizzazione, entrando a vele spiegate in quella tarda modernità post-industriale cui l’Italia, invece, offre ancora qualche sia pur debole resistenza. Il fatto stesso che, in Italia, siano ancora molte le persone che non conoscono l’inglese, o che lo parlano poco e male, dimostra che l’Italia è stata, finora, meno pesantemente americanizzata della Germania; ma che, per la stessa ragione, non è entrata a pieno regime, anche a livello psicologico, nei processi della modernità avanzata: ciò che, da un punto di vista materiale, appare certamente come un ritardo.</p>
<p style="text-align: justify;">Una cosa possiamo immaginare, comunque, con relativa sicurezza.</p>
<p style="text-align: justify;">Se mai verrà il tempo in cui l’Europa deciderà di ritrovare se stessa; se tornerà a porsi con fierezza verso la propria cultura e la propria civiltà, e si libererà dai suoi assurdi complessi di inferiorità verso l’America: allora sia la Germania che l’Italia torneranno a svolgere un ruolo centrale nella rinascita spirituale di questo continente.</p>
<p style="text-align: justify;">E si ritroveranno: come due vecchi innamorati che, pur dopo mille litigi e incomprensioni, non hanno mai smesso, nel loro intimo, di volersi bene.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/germania-e-italia-storia-di-un-amore-impossibile.html' addthis:title='Germania e Italia, storia di un amore impossibile ' ><a href="http://www.centrostudilaruna.it//addthis.com/bookmark.php?v=250&amp;username=xa-4d2b47597ad291fb" class="addthis_button_compact">Share</a><span class="addthis_separator">|</span><a class="addthis_button_preferred_1"></a><a class="addthis_button_preferred_2"></a><a class="addthis_button_preferred_3"></a><a class="addthis_button_preferred_4"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>La presenza delle profezie nel mondo greco e romano</title>
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		<pubDate>Fri, 23 Jul 2010 15:57:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Giovanni Pellegrino</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Sia nel mondo greco che in quello romano le profezie esercitavano una forte influenza, tanto su coloro che appartenevano alle classi subalterne quanto su coloro che detenevano i vari tipi di potere; a Roma perfino gli imperatori subivano l’influenza degli oracoli e dei sacerdoti addetti alla formulazione delle profezie.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/la-presenza-delle-profezie-nel-mondo-greco-e-romano.html' addthis:title='La presenza delle profezie nel mondo greco e romano '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/storia-antica.JPG" width="48" height="48" alt="" title="Storia antica" /><br/><div class="mceTemp">
<dl id="attachment_5489" class="wp-caption alignright" style="width: 310px;">
<dd class="wp-caption-dd"><img class="size-full wp-image-5489" title="pizia" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/pizia.jpg" alt="Egeo, mitico re di Atene, consulta la Pizia assisa sul bacile del tripode. Un'iscrizione la identifica come Temi. Tondo di una kylix attica a figure rosse del 440-430 a.C.. Opera del ceramografo Kodros (Antikensammlung di Berlino, Berlin Mus. 2538)." width="300" height="299" /></p>
<p>Egeo, mitico re di Atene, consulta la Pizia assisa sul bacile del tripode. Un&#8217;iscrizione la identifica come Temi. Tondo di una kylix attica a figure rosse del 440-430 a.C.. Opera del ceramografo Kodros (Antikensammlung di Berlino, Berlin Mus. 2538).</dd>
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<p style="text-align: justify;">Sia nel mondo greco che in quello romano le profezie esercitavano una forte influenza, tanto su coloro che appartenevano alle classi subalterne quanto su coloro che detenevano i vari tipi di potere; a Roma perfino gli imperatori subivano l’influenza degli oracoli e dei sacerdoti addetti alla formulazione delle profezie. Cominceremo col prendere in considerazione l’importanza delle profezie nel mondo greco per poi passare a interessarci del modo in cui esse influenzavano gli antichi romani, sia al tempo della Repubblica che a quello dell’Impero.</p>
<p style="text-align: justify;">Per quanto riguarda l’antica Grecia, tanto le fonti letterarie e poetiche quanto quelle filosofiche e storiche testimoniano che le profezie giocavano un ruolo di primaria importanza. Prima di prendere in considerazione alcune fonti poetiche e letterarie riteniamo però opportuno fare qualche considerazione sulla <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religione</a> greca e sulla concezione che i Greci avevano degli dei, al fine di far comprendere al lettore come tale religione dovette spingere per forza di cose gli individui a dare molta importanza alle profezie.</p>
<p style="text-align: justify;">Una delle principali caratteristiche della <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religione</a> greca era il forte antropomorfismo: gli antichi greci attribuivano agli dei sia le migliori qualità degli uomini, sia i loro peggiori difetti. Di conseguenza per i greci gli dei interferivano molto spesso nelle faccende degli uomini &#8211; anche in quelle più banali &#8211; per cui si può dire che nella <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religione</a> olimpica le barriere che separavano il  mondo degli dei da quello degli uomini erano abbastanza labili (tanto che nei miti capitava spesso che Giove e anche altre divinità si concedessero di avere rapporti sessuali con le donne e di generare figli dalle caratteristiche semidivine). Il fatto che le barriere tra il mondo degli dei e quello degli uomini fossero labili è dimostrato anche dal fatto che tanto sia nella religione greca che in quella romana alcuni uomini dopo la loro morte venivano divinizzati (per fare un esempio Romolo, venne divinizzato dopo la morte col nome di dio Quirino; inoltre alcuni uomini che erano figli di un essere umano e di una divinità, come ad esempio Dioniso, vennero a loro volta adorati in un secondo momento come divinità nella religione greca. Sempre nella religione greca Adone, che era un essere umano bello al punto da fare innamorare la dea Venere, venne divinizzato dopo la morte, causata da un cinghiale lanciatogli contro dal dio Marte. Gli studiosi della religione greca definiscono queste divinità, che prima di diventare tali erano esseri umani, col termine tecnico di “dei in vicenda”). D’altra parte anche le dee non disdegnavano di avere rapporti sessuali con gli uomini, tanto è vero che il famosissimo eroe Achille era figlio di un uomo (Peleo) e di una dea del mare, ovvero Teti.</p>
<p style="text-align: justify;">Altre volte, invece, le divinità assumevano atteggiamenti duri e vendicativi nei confronti degli esseri umani. Tali atteggiamenti erano talvolta giustificati da gravi colpe morali e religiose commesse dagli uomini o dalle donne, oppure dal fatto che gli esseri umani diventavano troppo superbi a causa dei successi che avevano ottenuto dimenticando la propria natura umana. Tale superbia, denominata dagli antichi greci <em>hybris</em>, faceva scatenare la vendetta divina, che nell’antica lingua greca veniva denominata <em>nemesis</em>. Altre volte invece poteva accadere che uomini o donne che non avevano commesso gravi colpe venivano colpiti dalle punizioni divine per motivi che nemmeno loro riuscivano a comprendere.</p>
<p style="text-align: justify;">Di conseguenza nel mondo greco una delle questioni religiose più complesse era proprio quella di capire se un individuo godesse dell’appoggio degli dei o se fosse inviso alle divinità, in quanto i criteri della giustizia divina non erano sempre molto chiari e ben definiti come in altre <a title="religioni" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religioni</a>. Per fare un esempio tratto dalla <a title="letteratura" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/letteratura">letteratura</a> greca, nelle tragedie i personaggi che venivano colpiti dalla vendetta divina non sempre avevano commesso colpe per loro libere scelte, ma anzi a volte erano stati gli stessi dei a creare delle situazioni tali da indurre i protagonisti a compiere azioni moralmente sbagliate al solo scopo poi di poterli colpire. A volte poi capitava che il protagonista di una tragedia compisse un’azione moralmente sbagliata perché ignaro della situazione nella quale si trovava ad agire (ad esempio, Edipo ha rapporti incestuosi con la propria madre perché ignora tale legame di parentela).</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.libriefilm.com/il-divino-nellellade/706" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-5486" style="margin: 10px;" title="divino-nell-ellade" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/divino-nell-ellade.jpeg" alt="" width="200" height="306" /></a>Se poi al problema che agli individui riusciva difficile comprendere quale atteggiamento gli dei avevano assunto nei loro riguardi aggiungiamo che gli uomini non dovevano solo fare i conti con gli dei ma anche con il Fato, comprendiamo il motivo per cui gli individui appartenenti a tutte le classi sociali ricorrevano agli oracoli e alle profezie per cercare di saper che cosa il futuro riservasse loro.</p>
<p style="text-align: justify;">Non dobbiamo infatti dimenticare che la credenza nell’esistenza del Fato giocava un ruolo di grandissima importanza nella <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religione</a> greca. In sintesi il Fato era una forza cosmica davanti alla quale si dovevano piegare non solo gli uomini ma anche gli dei compreso lo stesso Zeus che era il capo degli dei nella <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religione</a> olimpica. Nell’<em><a title="Iliade" href="http://www.libriefilm.com/iliade-2/7976">Iliade</a></em>, per esempio, lo stesso Achille (che non era un uomo come tutti gli altri essendo figlio di un uomo e di una dea) non può sfuggire al volere del Fato che aveva deciso che l’eroe greco morisse durante la guerra di Troia. Anche la madre di Achille, la dea Teti, non può far niente per salvare il figlio e deve piegarsi al volere del Fato. La <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religione</a> olimpica greca spingeva gli uomini a ricorrere agli oracoli, alle profezie, ai veggenti e agli astrologi. Inoltre nei periodi particolarmente difficili per il singolo individuo o per la collettività (in caso di guerre particolarmente lunghe e violente oppure in caso di epidemie di malattie quali la peste) era inevitabile che gli uomini cercassero qualcuno che dicesse loro cosa riservava il futuro.</p>
<p style="text-align: justify;">Fatte queste premesse non ci deve sorprendere se tra le funzioni che i templi dedicati alle varie divinità svolgevano nell’antica Grecia c’era anche quella di fornire oracoli. A dire il vero, nella <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religione</a> greca i templi svolgevano varie funzioni: assicurare lo svolgimento di determinati riti e sacrifici, detenere beni e denaro in notevole quantità, essere luoghi dove venivano decise alleanze politiche, fornire oracoli e in alcuni casi assicurare agli individui rapporti sessuali mediante la <a title="prostituzione sacra" href="http://www.centrostudilaruna.it/prostituzione-sacra-italia-antica.html">prostituzione sacra</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Per quanto riguarda la prima funzione appare evidente che nei templi di ogni religione vi debbono essere sacerdoti che diano la possibilità di assistere a riti religiosi e di chiedere l&#8217;esecuzione di sacrifici in onore degli dei. Nella religione greca olimpica i templi dedicati a quasi tutte le divinità svolgevano tale funzione ritualistica, e in essi avvenivano spesso sacrifici agli dei per attirarsi la loro protezione.</p>
<p style="text-align: justify;">Oltre  a tale funzione ritualistica i templi nell’antica Grecia svolgevano spesso anche un ruolo importante a livello economico, poiché detenevano notevoli quantità di denaro e possedevano anche beni immobili. Per quanto riguarda la funzione politica che alcuni templi esercitavano faremo un esempio molto significativo: la Lega Delo-Attica che era sottoposta al dominio ateniese aveva come suo punto di riferimento il tempio di Delo, che conteneva anche notevoli quantità di denaro derivante dai tributi che gli ateniesi imponevano alle città che facevano parte di tale lega. Come noto, la Lega Delo-Attica controllata da Atene ebbe una notevole importanza nello scoppio della guerra del Peloponneso. In tale guerra alla Lega Delo-Attica si oppose la lega che si trovava sotto il controllo di Sparta: tale lega era costituita, oltre che da Sparta, dalle principali città del Peloponneso.</p>
<p style="text-align: justify;">Esistevano poi alcuni templi che svolgevano la funzione di fornire oracoli. Soprattutto le sacerdotesse dei templi dedicati ad Apollo avevano questo potere: particolarmente famoso per gli oracoli era il tempio di Delfi. Accadeva spesso anche che le donne in preda alla “mania” dionisiaca ricevessero dal dio Dioniso il potere di effettuare profezie.</p>
<p style="text-align: justify;">Infine in alcuni templi (soprattutto dedicati alla dea Venere) si svolgeva la prostituzione sacra, basata sul fatto che le sacerdotesse accettavano di concedersi sessualmente alle persone che vi si recavano a condizione che costoro facessero offerte di denaro al tempio in onore della divinità alla quale era dedicato.</p>
<p style="text-align: justify;">Dopo tali considerazioni riguardanti alcune delle caratteristiche della religione greca prenderemo in considerazione alcune fonti provenienti dalla letteratura greca che dimostrano quale importanza avessero nel mondo greco le profezie, in tutti i periodi della storia dell’antica Grecia. La prima opera che prenderemo in considerazione è uno dei due poemi omerici che abbiamo già citato di sfuggita: ci riferiamo all’<a title="Iliade" href="http://www.libriefilm.com/iliade-2/7976"><em>Iliade</em></a>, che deve essere considerato il più antico dei due poemi epici attribuiti ad Omero. Vogliamo premettere che il mondo che viene descritto nell’<a title="Iliade" href="http://www.libriefilm.com/iliade-2/7976"><em>Iliade</em></a> è un mondo molto diverso da quello che viene descritto nei poemi di <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/esiodo" target="_blank">Esiodo</a></span> ma è anche diverso dal mondo che viene descritto nell’<a title="Odissea" href="http://www.libriefilm.com/odissea-3/7977"><em>Odissea</em></a>, in quanto nell’<a title="Iliade" href="http://www.libriefilm.com/iliade-2/7976"><em>Iliade</em></a> le virtù più importanti sono quelle che tradizionalmente venivano attribuite ai guerrieri. Come tutti sanno i due principali eroi dell’<em>Iliade</em> sono Achille, il più forte e valoroso degli eroi greci, ed Ettore, il più valoroso tra i figli di Priamo re di Troia. Nell’<em>Iliade </em>appare chiaro che esistono delle profezie che riguardano anche Achille ed Ettore, la cui sorella Cassandra era dotata di un notevolissimo potere mantico (la mantica nell’antica Grecia era la capacità di formulare profezie sotto l’influenza di alcune delle divinità olimpiche: soprattutto, Dioniso ed Apollo).</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.libriefilm.com/iliade-2/7976" target="_blank"><img class="alignright size-full wp-image-5487" style="margin: 10px;" title="iliade" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/iliade.jpeg" alt="" width="200" height="319" /></a>Cominceremo a prendere in considerazione la profezia che riguarda Achille, al quale venne predetto che se fosse partito per Troia non sarebbe tornato vivo nella sua città. Achille cercò in vari modi di non partire per la guerra, ma Agamennone lo costrinse ricordandogli che Paride rapendo Elena non ne aveva offeso solo il marito, ma tutti i re greci che dovevano quindi vendicare l&#8217;offesa distruggendo Troia. Una volta giunto a Troia Achille si dimostrò subito il più valoroso tra gli eroi greci, al punto tale che uccise in duello Ettore per vendicare l’amico Patroclo, il quale era stato a sua volta ucciso da Ettore che lo aveva scambiato per Achille poiché ne indossava le armi. Priamo, re di Troia e padre di Ettore, si recò da Achille di nascosto per pregarlo di restituirgli il corpo di suo figlio Ettore e permettergli così di rendergli gli onori funebri. Questo è uno dei passi più significativi dell’<em>Iliade</em> per quanto riguarda il discorso sulla profezia (ben conosciuta da Achille) secondo la quale l’eroe greco non sarebbe più tornato vivo in Grecia. Infatti durante l’incontro notturno con Priamo Achille decise di consegnare al re troiano il corpo di Ettore e disse a Priamo, disperato per la morte del figlio, che egli stesso avrebbe raggiunto Ettore nell’Ade molto presto, ragion per cui i due eroi si sarebbero ben presto incontrati nel mondo dei morti. Come si vede, pronunciando tali parole Achille era consapevole che niente poteva impedire che tale profezia si realizzasse, perché questo era il volere del Fato.</p>
<p style="text-align: justify;">Per quanto riguarda Ettore dobbiamo dire che anche il più valoroso dei guerrieri troiani sapeva che cosa il futuro riservava sia a lui sia alla città di Troia. Per far comprendere al lettore come mai Ettore sapeva che sarebbe stato ucciso da Achille e anche che Troia sarebbe stata distrutta dai Greci dobbiamo parlare di Cassandra, una figlia di Priamo che aveva ricevuto il dono della profezia. Racconteremo ora in breve le tristi vicende che riguardano proprio Cassandra. Ella aveva rifiutato l’amore di Apollo, che si era invaghito di lei. Apollo, per vendicarsi del rifiuto di Cassandra di avere rapporti sessuali con lui, le diede il dono della profezia, accompagnato tuttavia dalla maledizione che nessuno avrebbe creduto alle profezie di Cassandra, sebbene tutte tali profezie si sarebbero inevitabilmente realizzate.</p>
<p style="text-align: justify;">Cassandra è passata alla storia come la più famosa profetessa di sventure del mondo greco, dal momento che tutte le sue profezie riguardavano avvenimenti tragici per i troiani. Ettore aveva quindi saputo dalla sorella che se avesse accettato la sfida di Achille (che voleva vendicare Patroclo) non sarebbe più tornato vivo a Troia, non avrebbe più rivisto il padre, la moglie e il figlio; ed inoltre l’eroe troiano era consapevole che la sua morte avrebbe notevolmente indebolito l’esercito troiano, facilitando la vittoria dei greci. Ma, nonostante tutto, il suo onore di guerriero gli imponeva di accettare l&#8217;impari sfida con Achille, per non passare per vigliacco. Per questo Ettore affrontò in duello Achille e venne ucciso dall’eroe greco. Anche questa volta le profezie di Cassandra si erano avverate. Dopo la caduta di Troia la profetessa troiana divenne schiava di Agamennone che la portò in Grecia, ma l’infelice Cassandra alla fine venne uccisa da Clitennestra.</p>
<p style="text-align: justify;">Dopo aver visto l’importanza delle profezie nell’<em>Iliade </em>prendiamo ora in considerazione i poemi di <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/esiodo" target="_blank">Esiodo</a></span> che si differenziano molto dai poemi omerici, poiché non hanno come protagonisti guerrieri ed eroi ma gente comune che svolge lavori umili e faticosi e non desidera la gloria ma solamente vivere una vita normale. Anche nei poemi di <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/esiodo" target="_blank">Esiodo</a></span> si intuisce chiaramente che nel mondo greco le profezie avevano una grande importanza.</p>
<p style="text-align: justify;">Anche nelle tragedie accade spesso che il o i protagonisti di molte di esse ricevano delle profezie chiaramente sfavorevoli e spiacevoli, cosicché alcuni di questi personaggi fanno il possibile per evitare che tali profezie si realizzino. Ma poiché gli uomini nulla possono contro la volontà degli dei, né contro quella del Fato, queste profezie inevitabilmente si realizzano sempre.</p>
<p style="text-align: justify;">Non solo nella <a title="letteratura" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/letteratura">letteratura</a>, ma anche nella filosofia si nota l’importanza delle profezie nel mondo greco; sebbene in maniera meno evidente. Citeremo quali esempi di filosofi che secondo la tradizione hanno formulato profezie Empedocle e Pitagora. Empedocle è una figura molto particolare nella storia della filosofia greca in quanto ebbe la fama di essere un filosofo-mago dotato di grandi poteri. Sempre secondo la tradizione Empedocle formulò varie profezie utilizzando i suoi poteri paranormali. Anche Pitagora deve essere considerato un filosofo molto particolare in quanto sembrava essere dotato di poteri fuori dal normale. Di conseguenza anche a Pitagora vengono attribuite varie profezie ed inoltre egli viene considerato non solo un filosofo ma un iniziato.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.libriefilm.com/storie-di-alessandro-magno/8385" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-5490" style="margin: 10px;" title="curzio-rufo" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/curzio-rufo.jpeg" alt="" width="200" height="329" /></a>Chiudiamo il discorso sull’importanza delle profezie nel mondo greco mettendo in evidenza che nel periodo ellenistico anche alcuni storici che si interessarono alla vita e alle imprese di Alessandro Magno misero in evidenza che Alessandro aveva dato molto credito agli oracoli e alle profezie. Soprattutto negli ultimi tempi della sua vita, dopo aver conquistato l’impero persiano, Alessandro Magno divenne molto incline a sospetti e diffidenze di ogni tipo, ragione per la quale, secondo alcuni suoi biografi, egli cercava spesso di sapere, consultando gli oracoli o persone che dicevano di essere dotate del dono della profezia, che cosa gli riservava il futuro. Curzio Rufo, uno storico latino, parlando della vita e delle imprese di Alessandro Magno, mette in evidenza che nel grande condottiero macedone erano contemporaneamente presenti alcune delle più nobili virtù umane ed alcuni dei più gravi difetti riscontrabili nella natura umana. Curzio Rufo e altri storici che si interessarono delle vicende di Alessandro Magno ci dicono che ad un certo punto della sua vita il condottiero macedone affermava pubblicamente che il suo vero padre non era Filippo ma addirittura Zeus che a dire di Alessandro avrebbe avuto un rapporto sessuale con Olimpia (sua madre), dal quale sarebbe nato il grande condottiero macedone.</p>
<p style="text-align: justify;">* * *</p>
<p style="text-align: justify;">Detto ciò prenderemo in considerazione l’importanza delle profezie nel mondo romano, sia ai tempi della Repubblica sia ai tempi dell’Impero. Dobbiamo premettere che la <a title="religioen" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religione</a> aveva legami molto stretti con lo Stato nel mondo romano. A Roma esistevano sacerdoti che avevano proprio il compito di aiutare il Senato nelle scelte più importanti effettuando profezie. Tali sacerdoti erano gli aruspici, che erano considerati molto esperti nell’utilizzare gli animali uccisi durante i sacrifici e gli eventi naturali anomali per effettuare profezie. Ma nel mondo romano gli aruspici ebbero problemi quando si passò dalla Repubblica all’Impero, in quanto alcuni imperatori tentarono di limitare le attività degli aruspici emanando leggi che permettevano agli aruspici di svolgere il loro compito solo nei templi e non nelle case dei privati cittadini. Infatti alcuni imperatori particolarmente sospettosi (ad esempio Tiberio negli ultimi anni della sua vita) temevano che gli aruspici potessero formulare in casa di privati profezie che li istigassero ad organizzare congiure contro gli imperatori stessi.</p>
<p style="text-align: justify;">Un discorso diverso va fatto per Costantino, che come tutti sanno fu il primo imperatore romano a convertirsi alla <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religione</a> cristiana. Costantino emanò leggi molto severe che proibivano agli aruspici di effettuare profezie nelle case dei privati cittadini. Costantino, pur essendosi convertito alla religione cristiana, era consapevole che la maggioranza dei suoi sudditi erano pagani, cosicché anche se disprezzava gli aruspici ben sapeva di non poter proibire loro di svolgere il loro ruolo nei templi. Infatti, visto il prestigio di cui essi godevano, se Costantino avesse proibito loro di svolgere la loro attività anche nei templi sarebbe quasi certamente scoppiata una rivolta che avrebbe messo in pericolo sia la vita sia il potere imperiale di Costantino. L’imperatore si limitò quindi a punire severamente sia gli aruspici che accettavano di recarsi nelle case private, sia gli individui che li invitavano.</p>
<div id="attachment_5488" class="wp-caption alignright" style="width: 210px"><img class="size-full wp-image-5488" title="sibilla-cumana" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/sibilla-cumana.jpg" alt="Sibilla Cumana (Andrea del Castagno, Ciclo degli uomini e donne illustri)" width="200" height="441" /><p class="wp-caption-text">Sibilla Cumana (Andrea del Castagno, Ciclo degli uomini e donne illustri)</p></div>
<p style="text-align: justify;">Non dobbiamo tuttavia pensare che a Roma nel periodo imperiale gli aruspici fossero i soli a fare previsioni sul futuro, dal momento che essendosi diffusa nell’impero romano la credenza nell’astrologia il potere degli astrologi era andato sempre più aumentando, e i trattati di astrologia incontravano il favore e l’interesse di molti cittadini. Inoltre in alcuni templi romani esistevano sacerdotesse famose per avere ricevuto dagli dei il dono della profezia. La più famosa era la Sibilla Cumana.</p>
<p style="text-align: justify;">Anche nella <a title="letteratura" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/letteratura">letteratura</a> latina si parla di profezie. Per fare un esempio anche nell&#8217;<em><span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/eneide-2/7195" target="_blank">Eneide</a></span></em>, una delle più famose opere della letteratura latina, si parla di profezie. Infatti ad Enea viene fatto sapere che aveva ricevuto la missione di fondare una nuova città nel Lazio e che sarebbe diventato il progenitore di un popolo che avrebbe dominato il mondo, ovvero il popolo romano. Come tutti sanno Enea si era innamorato di Didone, regina di Cartagine, ed aveva deciso di non continuare il suo viaggio al fine di sposare Didone. Per evitare che Enea restasse a Cartagine Giove ordinò a Mercurio (Mercurio nella mitologia greca e romana era il messaggero degli dei) di recarsi da Enea per fargli sapere che gli dei gli avevano affidato la missione di fondare una nuova città nel Lazio: ragione per cui il principe troiano non poteva restare a Cartagine e non poteva sposare Didone. Come si vede, in questo caso sono gli stessi dei a profetizzare ad Enea che egli sarebbe diventato il capostipite di un popolo destinato a dominare il mondo.</p>
<p style="text-align: justify;">Possiamo anche dire che in tutta la storia romana, sia nel periodo repubblicano sia in quello imperiale, gli oracoli e le profezie condizionavano molto il comportamento degli individui, sia appartenenti alle classi dominanti sia a quelle subalterne. Dobbiamo anche tenere presente che molti romani pensavano che anche attraverso i sogni gli dei potevano dare informazioni agli uomini sugli eventi futuri. Per fare un esempio molto conosciuto e raccontato da diverse fonti citeremo il sogno profetico della moglie di Cesare la notte che precedette la congiura delle idi di marzo che causò la morte di Cesare. In quella notte la moglie del condottiero romano fece un sogno spaventoso che le fece capire che il marito rischiava di essere ucciso. Ella la mattina dopo riferì il sogno a Cesare, invitandolo a non recarsi in Senato o quanto meno a farsi scortare da un numero sufficiente di soldati. Cesare non diede alcun valore alle parole della moglie e considerò il sogno che ella gli aveva raccontato privo di importanza; cosicché decise di andare in Senato privo di scorta. Questa decisione gli costò la vita, come tutti sanno.</p>
<p style="text-align: justify;">Nella <a title="letteratura" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/letteratura">letteratura</a> latina si trovano autori che affermano che alcune profezie siano state effettuate da fantasmi di persone morte. L’esempio che intendiamo riportare riguarda ancora la morte di Cesare ed è raccontato da varie fonti. Come sappiamo, dopo la morte di Cesare ci fu una parte della popolazione che appoggiò i congiurati ed un’altra parte che invece condannò l’uccisione, cosicché la morte di Cesare diede origine ad una vera e propria guerra civile. Marcantonio ed Ottaviano, pronipote di Cesare, erano a capo dell’esercito che voleva punire i congiurati, mentre Bruto e Cassio comandavano un altro esercito che era deciso a dare battaglia a Marcantonio ed Ottaviano. Lo scontro decisivo tra questi due eserciti si svolse a Filippi. La notte che precedette la battaglia Bruto, che insieme a Cassio comandava l’esercito dei congiurati, non riusciva a dormire e si aggirava nervosamente nella sua tenda camminando continuamente. All’improvviso gli apparve il fantasma di Cesare che (come tutti sanno) aveva adottato Bruto e lo amava come un figlio: ragion per cui, quando si accorse che anche Bruto faceva parte della congiura, smise di difendersi e pronunciò la famosissima frase: <em>Quoque tu Brute fili mi</em>. Il fantasma di Cesare si avvicinò a Bruto e gli rivolse queste parole: “Bruto, sono il tuo cattivo genio. Ci rivedremo a Filippi”. Con questa frase il fantasma di Cesare profetizzò a Bruto il fatto che sarebbe stato sconfitto da Marcantonio ed Ottaviano a Filippi e sarebbe morto nel corso della battaglia. Per questo motivo Bruto il giorno dopo avrebbe incontrato Cesare nell’Ade. E così avvenne, poiché Bruto, vistosi sconfitto, per non cadere nelle mani di Antonio ed Ottaviano si uccise con la propria spada.</p>
<p style="text-align: justify;">Come abbiamo visto, quindi, anche nel mondo romano le profezie provenivano da varie fonti e non solamente dai sacerdoti e dalle sacerdotesse della <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religione</a> tradizionale romana. Possiamo quindi concludere questo articolo mettendo in evidenza che finché Roma e la Grecia restarono pagane le profezie, indipendentemente dalla fonte da cui provenivano, condizionarono molto il comportamento degli antichi romani e degli antichi greci. Quando poi la religione cristiana si affermò nell’impero romano &#8211; e di conseguenza anche nella Grecia, che era diventata molto prima dell’avvento del cristianesimo una provincia dell’impero romano &#8211; le tradizionali profezie pagane continuarono ad esercitare il loro fascino soprattutto nelle campagne, dove la maggior parte degli abitanti restò pagana per molto tempo ancora sebbene la religione cristiana fosse diventata la religione ufficiale dell’impero romano, e nonostante il fatto che nelle città la popolazione urbana si era convertita interamente al cristianesimo ed aveva abbandonato la religione pagana. Nelle campagne esistevano infatti ancora degli individui che affermavano di avere ricevuto dagli dei della tradizionale religione degli antenati il potere di effettuare profezie. Dobbiamo infine mettere in evidenza che accadeva abbastanza spesso, sia nel mondo greco che in quello romano, che alcuni individui che si credeva avessero capacità mantiche finivano per accumulare considerevoli somme di denaro, poiché quanti desideravano ricevere delle profezie erano disposti a pagare somme di denaro anche di non trascurabile entità per convincerli ad accondiscendere alle richieste.</p>
<p style="text-align: justify;">Riteniamo opportuno chiudere questo articolo citando un passo tratto dagli <em>Atti degli Apostoli</em>, uno dei libri più importanti del <em>Nuovo Testamento</em>, che come tutti sanno è una delle due parti che compongono la <em>Bibbia</em>. durante uno dei suoi viaggi finalizzati a diffondere la religione cristiana tra i pagani Pietro venne a sapere che nella città dove egli stava predicando la dottrina cristiana, cercando di convertire quante più persone gli era possibile, vi era una giovane schiava che all’improvviso aveva acquistato capacità divinatorie, che le permettevano di conoscere ciò che sarebbe accaduto in futuro. Tale notizia si era rapidamente diffusa nella città dove Pietro stava predicando, cosicché molte persone si recavano dal padrone della schiava per chiedergli il permesso di chiederle informazioni su cosa il futuro riservava loro. Il padrone  rispose che se volevano incontrare la schiava e ricevere profezie dovevano pagargli una somma di denaro. Adottando questo comportamento il padrone accumulò notevoli somme di denaro sfruttando i poteri mantici della sua schiava. Come si vede, non accade solo oggi che ci sono individui disposti a dare grandi somme a maghi, ad astrologi, a cartomanti e a persone dotate di capacità paranormali, dal momento che anche nel mondo classico (come dimostra il passo degli <em>Atti degli Apostoli</em> che abbiamo ora preso in considerazione) esistevano molte persone disposte a pagare notevoli somme di denaro per conoscere il proprio futuro consultando uomini o donne dotati di capacità mantiche e divinatorie.</p>
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		<title>La legione occulta che toglieva dai guai (soprannaturali) l’imperatore</title>
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		<pubDate>Sun, 20 Jun 2010 07:26:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gianfranco de Turris</dc:creator>
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		<description><![CDATA[La legione occulta dell’impero romano di Roberto Genovesi è un romanzo assai originale e pieno di spunti su cui pensare, ma non perfettamente compiuto]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/la-legione-occulta.html' addthis:title='La legione occulta che toglieva dai guai (soprannaturali) l’imperatore '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/drago48x48.JPG" width="48" height="48" alt="" title="Fantastico" /><br/><p style="text-align: justify;"><em><a href="http://www.libriefilm.com/la-legione-occulta-dellimpero-romano/7916" target="_blank"><img class="alignright size-medium wp-image-5153" style="margin: 10px;" title="la-legione-occulta" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/la-legione-occulta-197x300.jpg" alt="" width="197" height="300" /></a>Occultus </em>in latino vuol dire «segreto», «nascosto»: non ha quindi in origine nulla a che vedere con il sovrannaturale, con la magia e con l’esoterismo, soprattutto in senso popolare e deteriore, come oggi ha (non lo aveva ancora, ad esempio, negli anni Venti e Trenta del Novecento). È il solito slittamento semantico in senso peggiorativo di molte parole.</p>
<p style="text-align: justify;">Sicché Roberto Genovesi con il suo <a title="La legione occulta dell'impero romano" href="http://www.libriefilm.com/la-legione-occulta-dellimpero-romano/7916"><em>La legione occulta dell’impero romano</em></a> (Newton Compton, pagg. 324, 14,90 euro) &#8211; orribile titolo didascalico, quando sarebbe stato sufficiente un <em>Legio Occulta</em> netto ed evocativo &#8211; si riferisce sì al significato originario, ma non può impedire, perché quel che lui stesso scrive lo smentisce, che si pensi anche al secondo senso. Quindi il suo, più che un romanzo storico nel significato pieno del termine, è in realtà un romanzo fantastico, o meglio mitico-fantastico, il che, mi sia concesso, non è certo un farlo scadere d’importanza e di serietà, caso mai oggi ci fosse ancora qualcuno per cui un’opera «fantastica» vale di per sé meno di un’opera «realistica».</p>
<p style="text-align: justify;">La Legione Occulta è dunque quella voluta da Giulio Cesare, poi alle dirette dipendenze dell’imperatore Ottaviano Augusto, quando si rende conto durante la campagna delle Gallie che un ragazzino possiede dei poteri speciali: riesce a entrare in contatto con le divinità, e, a causa di ciò, diventerà muto. Cesare, dopo che il piccolo Madron prima schiavo viene poi liberato da un tribuno delle sue legioni, lo incarica di trovare altri come lui: nell’arco di almeno un ventennio Madron diviene il prefetto Victor Julius Felix e riesce a radunare tra l’Europa e l’Africa un negromante che è capace di passare (quasi come uno sciamano) sul piano del divino a trattare, lusingare e minacciare gli dèi minori dei barbari e portarli dalla parte di Roma; una veggente che può vedere il futuro anche se a breve scadenza; un ragazzino africano che ha potere su tutti i metalli, e così via.</p>
<p style="text-align: justify;">La «legione senza nome» è quindi una legione sì «segreta», ma anche una legione che ha poteri sovrumani, sul piano della parapsicologia e del sacro. Augusto incarica i suoi membri di affiancarsi alle altre legioni e di aiutarle a risolvere i casi più difficili, quando sono ostacolate da elementi sovrannaturali: i giovani legionari del prefetto Victor Felix quindi combattono in nome di Roma con armi assai poco «reali» e assai poco «ortodosse», anche se, all’occorrenza, fanno irruzione sul campo di battaglia con le loro corazze bianche, le tuniche nere e i mantelli bianchi, il loro labaro con il motto <em>Vigiles in tenebris</em>, e armi più che concrete.</p>
<p style="text-align: justify;">Ma il loro modo di avvicinarsi alle divinità straniere non piace al collegio sacerdotale romano secondo il quale la Legio occulta «combatte» gli dèi invece di «onorarli» e, anch’esso in nome di Roma e per salvare l’imperatore da un errore considerato fatale, ordisce un complotto che riesce, come il lettore leggerà, solo in parte. È questo uno dei tanti episodi e colpi di scena di un romanzo assai originale, ad ampio respiro, pieno di personaggi, ricco di descrizioni e di invenzioni narrative, pieno di spunti su cui pensare specie sul senso metafisico che ebbero allora la Romanità e l’Impero, ma non perfettamente compiuto, a mio parere, il che gli impedisce di essere una vera pietra miliare nel romanzo italiano fantastico a sfondo storico.</p>
<p style="text-align: justify;">Il fatto è che Genovesi è in alcuni punti caduto nella trappola malefica della «attualità», cioè spesso fa pensare e agire i suoi personaggi non come quelli di duemila anni fa, ma come quelli di oggi; e nell’uso di similitudini e vocaboli fuori contesto storico che, almeno a me, hanno dato un senso di irritante anacronismo. Non gli sono giovate, insomma quelle suggestioni anche «cinematografiche, videoludiche e fumettistiche» di cui egli stesso parla. Gli identici risultati di leggibilità sarebbero stati raggiunti se avesse avuto meno fretta e più attenzione.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>* * *</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Tratto da <em>Il Giornale </em>del 17 giugno 2010.</p>
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		<title>Sul piano dell&#8217;impero</title>
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		<pubDate>Thu, 10 Jun 2010 10:27:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Massimo Scaligero</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Articolo di Massimo Scaligero del 1938 sulla connessione tra il Fascismo e la spiritualità romana 'grazie al potere di un’affinità elettiva che non subisce la legge del tempo']]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/sul-piano-dellimpero.html' addthis:title='Sul piano dell&#8217;impero '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/teiwaz.JPG" width="48" height="48" alt="" title="Teiwaz" /><br/><div id="attachment_5114" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><img class="size-medium wp-image-5114" title="foro-mussolini" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/foro-mussolini-300x212.jpg" alt="" width="300" height="212" /><p class="wp-caption-text">Il Foro Mussolini</p></div>
<p style="text-align: justify;">In occasione del rapporto al Fascio primogenito, il Segretario del Partito, esponendo la sintesi dei valori formativi del Secondo Impero di Roma, ha precisato il senso dell’“agire sul piano dell’Impero”, che soprattutto significa elevare spiritualmente e politicamente tutto il popolo italiano, ossia conferire alla sua quotidiana esperienza politica e civile una direzione di alta <a title="religiosità" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religiosità</a> che ne costituisca la viva controparte spirituale. Ciò fa ricordare a tutti i fascisti della vigilia l’affermazione mussoliniana del tempo squadristico &#8211; “Il Fascismo è anzitutto una fede” &#8211; nella quale, chi non sia assente da una visione spiritualistica della vita, chi non sia impedito dall’oscurantismo proprio a concezioni immanentiste, non può non scorgere il principio di una potenza ideale, resuscitatrice del genio della razza.</p>
<p style="text-align: justify;">È significativo dunque che il Segretario del Partito abbia affermato che uno dei mezzi più potenti per questa elevazione è la coscienza della razza. Occorre riconoscere che nel complesso delle possibilità razziali delle Nazioni, esistono profonde energie originarie che negli ambienti “borghesi”, non trovano la loro esplicazione, per cui esse rapidamente si atrofizzano. Si tratta di sorgenti di energie primordialmente guerriere, con le quali si deve entrare in contatto e che si debbono organizzare, prima che esse si dissolvano e si inaridiscano nel piano del democratismo statico e sensuale. Esse sono un bene prezioso, sono la testimonianza di un potere plastico di interna gioventù di una Nazione: potere che finisce con il decadere, nella vita del singolo, quando non gli sia assicurato un modo di esercitarsi e di svilupparsi. Ecco la necessità di una educazione interiore, di una disciplina che plasmi gli elementi costruttivi della razza, preparando i giovani politicamente, ossia nell’<em>ethos</em> dell’ordine gerarchico, fascistico e guerriero, integrando ogni altra educazione.<br />
In questo senso, l’opera formatrice del partito non è un’invenzione di questi ultimi anni di vicende limitatamente pacifiche, ma un ritmo di azione che tende a mantenere il popolo, e particolarmente la gioventù, all’altezza degli ideali e delle iniziali esigenze della Rivoluzione.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.libriefilm.com/la-luce-introduzione-allimmaginazione-creatrice/764" target="_blank"><img class="alignright size-full wp-image-5111" style="margin: 10px;" title="la-luce" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/la-luce.jpeg" alt="" width="200" height="279" /></a>Si tratta dunque di una Tradizione di cui il Partito è custode; è il conformarsi della giovinezza a principii immutevoli di lotta e di vittoria, onde essa diviene <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli">simbolo</a> di giovinezza perenne, ovvero di una razza che, rendendo attuali i valori perenni del sangue, costituirà necessariamente il nucleo iniziale della razza nuova. Sotto un tale aspetto va considerata quella preparazione eroica, basata su un’attitudine virile dello spirito e sulla rigorosa disciplina del corpo, in virtù della quale i giovani inquadrati militarmente si preparano ad essere l’esercito del domani.</p>
<p style="text-align: justify;">Forgiare lo spirito significa, dunque, secondo la precisazione del Segretario del Partito, preparare la potenza effettiva della razza. Intendano questo i soliti rètori che credono di poter liquidare dialetticamente la Tradizione spirituale romana, puro retaggio ariano “solare”, del Primo Impero dell’Urbe, la cui essenza è antiugualitaria, antimaterialistica, antisemitica per eccellenza, eroica, ma al tempo stesso mistica ed ascetica.</p>
<p style="text-align: justify;">È ora di chiarire il senso di questa nostra spiritualità occidentale, che un mascherato gruppetto di “farisei” tenta accusare di fariseismo. Noi squadristi non saremo mai giocati dalla dialettica e dalla pseudo-cultura. Il mito di ieri era il razionalismo. Si credeva che sulla base di idee astratte si potessero garantire, una volta per tutte, certezze, leggi e istituzioni. Si credeva nel progresso e nel “senso della storia”: si credeva nella libertà atomisticamente e democraticamente intesa. La ragione e la tecnica avevano aridamente razionalizzato il mondo, concludendo in una specie di proterva rivoluzione dell’uomo contro l’“eterno”. La guerra ha mandato in frantumi tutto ciò e una generazione dell’azione è successa alla generazione della riflessione prudente. La verità di questa generazione suona così: “L’unica misura del valore della vita è il superamento della morte: vale solo colui che è pronto a morire”. Questo principio proprio alla Rivoluzione e allo squadrismo fascista, a dispetto dei mascherati farisei, è la più classica, la più virile teoria della potenza. Con ciò un nuovo germe vitale è stato gettato per tutti i campi. Questo senso di valore-limite posto in un piano superumano, cui deve essere subordinato ogni interesse contingente, personale, utilitaristico, transeunte, agisce altresì come motivo ispiratore della nuova “classe” eletta a costituire la forma nuova della razza.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.libriefilm.com/esoterismo-e-fascismo/763" target="_blank"><img class="alignleft size-medium wp-image-5112" style="margin: 10px;" title="esoterismo-e-fascismo" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/esoterismo-e-fascismo-196x300.jpg" alt="" width="196" height="300" /></a>Nel campo dell’azione razzista, il Partito, che è stato dal Duce definito il fermento vitale della Nazione, deve marciare senza soste, respingendo ogni manifestazione di quell’ingiustificato e deplorevole pietismo, profondamente contrastante con l’intransigente ortodossia della quale la Rivoluzione ha tratto l’impulso essenziale per tutte le sue conquiste. Questo monito del Segretario del Partito deve condurci a considerare questa nostra dignità di razza e di attitudine antigiudaica come una responsabilità profonda dello spirito, onde la nostra azione non si esaurisca in un semplice atteggiamento esteriore, ma si trasfonda in una capacità di identificare e neutralizzare quelle forze sottili del giudaismo che agiscono occultamente sotto le spoglie meno sospettabili.</p>
<p style="text-align: justify;">Dietro ogni forma di opportunismo materialistico, dietro ogni aspetto di mimetismo politico o dottrinario, dietro ogni personalismo utilitario, come di là da ogni schieramento polemico che, attraverso la eversione di elementi culturali, tende a confondere i termini di problemi vitali dello spirito occorre riconoscere uno stile psicologicamente giudaico, ortodosso nella forma e corrosivo nella sostanza, antisemitico nella veste ed ebraico nell’intimo intento. All’azione di tali forze sottili ed occulte occorre contrapporre un’azione radicale in senso interiore, così da colpire anche chi dell’ebraismo è inconsapevole o consapevole strumento chi semiticamente tenti seminare il dubbio sull’essenza della nostra Tradizione romana.</p>
<p style="text-align: justify;">L’idea razzista deve convertirsi in realtà costruttiva del Secondo Impero di Roma. È necessario per questo difendere le autentiche possibilità dello spirito romano dal male della rettorica borghese, laica, razionalistica. Il Segretario del Partito ha messo in rilievo come proprio un nuovo clima d’intenso orgoglio e di forte spiritualità ha consentito in un primo tempo di fermare il fenomeno della emigrazione tipica conseguenza di quella sfiducia nelle possibilità creative della Nazione che i passati regimi avevano alimentato con la loro politica di rinuncia e poi ha fatto sì che il popolo italiano accogliesse con consapevole fierezza l’ordine dato dal Duce per il rimpatrio degli italiani all’estero.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.libriefilm.com/imperialismo-pagano/41" target="_blank"><img class="alignright size-full wp-image-5113" style="margin: 10px;" title="imperialismo-pagano" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/imperialismo-pagano.jpeg" alt="" width="200" height="284" /></a>È altresì un impulso spirituale quello in virtù del quale il Partito, dal giorno della conquista dell’Impero imposta la sua attività sul trinomio: Impero, Razza, Autarchia. Ora, tale spiritualità non è semplicemente una parola, non è un concetto filosofico, né tanto meno una formula culturale: essa è anzitutto una forza plastica della psiche, un’energia profonda di autocoscienza., un dominio volitivo dell’“essere” sul “divenire”, una organicità etica che si esprime anzitutto nella gerarchia e nella vocazione dell’Impero. Ciò è invero spiritualità in senso superiore, ossia quale agì all’interno della Tradizione romana e quale fu intuita e conosciuta da maestri dello spiritualismo italico, quali <a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/dante-alighieri">Dante Alighieri</a>, <a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/tommaso-campanella">Tommaso Campanella</a>, <a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/giambattista-vico">Giambattista Vico</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Le forze del Fascismo si riconnettono a questa spiritualità romana, non mediante legami di erudizione scolastica, ma grazie al potere di un’affinità elettiva che non subisce la legge del tempo; onde ogni elemento autenticamente “romano” oggi va ritrovando il proprio complemento romano. Contro tale Tradizione andranno necessariamente le ultime forze occulte del giudaismo, attraverso manipolazione pseudo-culturali, tentando il gioco sottile di farla credere un “mito” o una superstizione; ma sarà l’ultimo tentativo di questo satanismo camuffato di moralina e di ben pensante criticismo borghese, che verrà definitivamente schiacciato dal fascio littorio romano, dall’<a title="ascia" href="http://www.centrostudilaruna.it/ascia.html">ascia</a> sacra, <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli">simbolo</a> “solare” remoto della nostra tradizione eroica occidentale.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>* * *</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Tratto da “Il Resto del Carlino” del 6 dicembre 1938, A. XVI E.F.</p>
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		<title>Spirito architettonico di Roma</title>
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		<pubDate>Thu, 03 Jun 2010 10:37:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Massimo Scaligero</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Religione romana e italica]]></category>
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		<description><![CDATA[Ogni nuova costruzione nel Foro costituiva la celebrazione e il simbolo di una dignità dello spirito, il suggello di un significato superiore]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/spirito-architettonico-di-roma.html' addthis:title='Spirito architettonico di Roma '  ><a class="addthis_button_facebook_like" fb:like:layout="button_count"></a><a class="addthis_button_tweet"></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div><img src="http://www.centrostudilaruna.it/category-icons/buddha.jpg" width="48" height="48" alt="" title="Religione" /><br/><p style="text-align: justify;">
<div id="attachment_5036" class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px"><a rel="attachment wp-att-5036" href="http://www.centrostudilaruna.it/spirito-architettonico-di-roma.html/veduta-fori"><img class="size-full wp-image-5036" title="veduta-fori" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/veduta-fori.jpg" alt="Veduta grandangolare del Foro romano" width="600" height="171" /></a><p class="wp-caption-text">Veduta grandangolare del Foro romano</p></div>
<p style="text-align: justify;">Il poeta, in antico, era vate e il suo carme era spesso espressione di un’antiveggenza dovuta all’autentica comunione del suo spirito con un mondo sovrumano e supertemporale. Anche Dante in questo senso era vate: è evidente nella sua idea ghibellina, nella sua concezione dell’Impero che si ritrova nel <a title="Monarchia" href="http://www.libriefilm.com/monarchia/2250"><em>De Monarchia</em></a> e nella <a title="Divina Commedia" href="http://www.libriefilm.com/divina-commedia/7257"><em>Comedia</em></a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Ora, c’è un epodo di Orazio, nel quale con amarezza ci parla, come sotto ispirazione profetica, dell’Impero che dovrà crollare, di future calate di barbari, di decadenza e di grandi ruine, e tra l’altro il poeta annuncia: “&#8230; le ossa di Romolo composte nel sepolcro e finora protette dagli ardori del sole e dalle tempeste, il vincitore disperderà sacrilegamente”. Tutto questo, in realtà, si è andato compiendo per secoli e secoli, con tragica veemenza, con la durezza incontrastabile delle vicende predestinate ad opera di razze barbare cui Roma aveva recato la luce della sua “solare” civiltà.</p>
<p style="text-align: justify;">Ma, sotto nuovi aspetti, in manifestazioni della genialità, in conquiste della scienza, in molteplici vicende guerriere, nella gloria di città e di nuove repubbliche, lo spirito e la razza di Roma, inestinguibili lungo il corso dei secoli si riaffermano con la loro perenne missione, redimendo ancora l’anima del barbaro, ponendo come esemplare di valore universo il costume italico della saggezza e della vita. Così oggi nell’Era Fascista, noi possiamo affermare che l’epoca dei barbari si è definitivamente chiusa: la profezia del poeta si è ormai esaurita in tutti i suoi aspri particolari. “Ritorna sui colli fatali l’Impero di Roma” come il Duce annunciava in un giorno fatidico per il popolo italiano.</p>
<p style="text-align: justify;">Si è esaurita la profezia perché i fori imperiali e i monumenti, della cui contaminazione Orazio profeticamente si doleva, tornano ad essere investiti della luce del sole di Roma, in un fasto di rinnovellata potenza: una nuova volontà d’imperio virtualmente riprende, con la Tradizione di Roma, la missione della civiltà e della cultura in un’epoca in cui nuovi aspetti dell’antica barbarie, di una barbarie pseudo-civilizzata si presentano come una immane minaccia per i destini occidentali.</p>
<p style="text-align: justify;">
<div id="attachment_5037" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/foro-romano.jpg"><img class="size-medium wp-image-5037" title="foro-romano" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/foro-romano-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">Foro romano. Particolare</p></div>
<p style="text-align: justify;">Tra i fasti, i riti e i monumenti che tornano in onore per virtù di questo contatto supertemporale con la tradizione nella Roma mussoliniana presenta valore di <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli">simbolo</a> quello che fu l’olimpo della storia e il cuore stesso della civiltà romulea: il Foro. La vita politica e civile, culturale ed artistica dell’urbe antica ferveva infatti nel Foro, come un centro di forza e di radianza più fervida. Non v’è dinamicità di metropoli moderna che possa uguagliare il calore creativo che emanava dalla folla raccolta nel Foro, formicolante in toghe e pepli, tra i templi e le statue dorate, sotto gli occhi delle basiliche, maestosa nell’incedere e con una permanente serenità del volto, mentre nel mezzo fervevano arringhe politiche o pompe sacre. Vi si respirava un’atmosfera imperiale che recava con sé anzitutto il senso del “divino” in quanto ogni atto ed ogni gesto del romano antico rivestivano valore rituale: in ogni ora del giorno il suo vivere era un’offerta al mondo superno, un motivo di contatto con il sovrannaturale che realizzava la continua sintesi di spirito e azione, di <a title="religione" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/religione">religione</a> e di vita &#8211; il che significava costruzione effettiva della civiltà e dell’<em>imperium</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Che cosa era in origine un Foro? Niente altro che una vasta piazza, circondata da portici, nella quale i cittadini si raccoglievano o per adunanze pubbliche o per rendere giustizia o per mercati (<em>civilia</em>, <em>judiciaria</em>, <em>penalia</em>). Ci dice Vitruvio che i Greci lo costruivano quadrato, cinto da portico doppio, con colonne fitte e a due piani; mentre fra i Romani si eresse più spazioso, anche perché serviva talora di agone ai gladiatori, ed erano così di un’ariosa ampiezza i relativi intercolumni e le gallerie, perché vi si potesse comodamente passeggiare. Nei Fori, poi, che servivano da mercato tra i portici, si collocavano botteghe di mercanti e di cambiamonete e mostre di oggetti vari.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.libriefilm.com/gli-elogia-augustei-del-foro-romano/7671" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-5038" style="margin: 10px;" title="elogia-augustei" src="http://www.centrostudilaruna.it/wp-content/uploads/elogia-augustei.jpeg" alt="" width="200" height="254" /></a> Di uno splendore più aristocratico invece brillano i fori imperiali ai quali è legato un significato sovrammateriale e di consacrazione e di trionfo. Il Foro romano, o latino, s’impone nell’opinione pubblica per le arringhe che tenevano i giurisperiti e gli oratori più insigni, dalla tribuna ornata con rostri presi ai Cartaginesi. Augusto elevò nel suo tempio di Marte Ultore, cinto di doppia galleria, con le statue dei re latini da un lato e quelle dei re romani dall’altro. Il Foro di Nerva, cominciato da Domiziano, venne ornato da Alessandro Severo di colonne di bronzo e di colossali statue di imperatori. Per splendore di arte si distinse altresì il Foro di Traiano, ma non meno costoso e imponente fu quello di Cesare con nel mezzo il Tempio a Venere Genitrice e la statua equestre di lui ricordata da <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/gaio-svetonio-tranquillo" target="_blank">Svetonio</a></span> e da Plinio.</p>
<p style="text-align: justify;">A ogni costruzione di Foro corrispondeva la celebrazione di gesta vittoriose o di una personalità affermatasi con onore nella vita dell’Urbe: esso dunque costituiva il <a title="simbolo" href="http://www.centrostudilaruna.it/sezioni/temi/simboli">simbolo</a> di una dignità dello spirito, il suggello di un significato superiore: era il segno architettonico di una conquista, di una realizzazione compiuta, che, elevato con senso di eternità, dovesse rimanere imperituro nel tempo ad ammaestrare le future generazioni e a testimoniare il favore degli Dei. Dalla rievocazione della vita del Foro, riappaiono sotto una più chiara luce le figure dei Gracchi, di Mario, di Silla, di Pompeo, di Cesare, di <span class='bm_keywordlink'><a href="http://www.libriefilm.com/category/autori/marco-tullio-cicerone" target="_blank">Cicerone</a></span>, di Clodio, le poderose lotte delle leggi agrarie, dell’oligarchia e del popolo, della repubblica e dell’impero, tutta la vita vissuta da Roma, sceneggiata e combattuta sulla tribuna dei rostri, e il Comizio presso il Fico Ruminale che protesse della sua ombra i fondatori della città. Nella vita del Foro si esprimeva con vigoroso realismo tutta la magnificenza dello spirito quirite.</p>
<p style="text-align: justify;">Il trionfo di una razza superiore vi era rappresentato in ogni manifestazione del gusto costruttivo: la folla che passeggiava per il Foro era presa essa stessa da quel senso di grandezza che era legato ai templi ed alle statue. Così, ancora oggi, dietro le colonne e le trabeazioni rimesse in luce nella regale maestà delle basiliche e delle arcate, sembra che si profilino, per una consociazione di immagini che si sottraggono alla legge del tempo, le piramidi e i colossi per metà sommersi nelle arene del deserto africano, gli avanzi di Eliopoli e di Palmira, i resti divini dell’Acropoli di Atene. La tragica visione di Orazio si è ormai esaurita lungo le tempestose vicende del tempo: il cielo infine si rischiara al lume di un nuovo sole: l’anima architettonica di Roma è tornata per virtù di Mussolini: una nuova aurora imperiale già brilla attraverso il sereno arco dell’iride.</p>
<p style="text-align: justify;">* * *</p>
<p style="text-align: justify;">Tratto da “Il Resto del Carlino” del 28 giugno 1939, A. XVII E.F.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style " addthis:url='http://www.centrostudilaruna.it/spirito-architettonico-di-roma.html' addthis:title='Spirito architettonico di Roma ' ><a href="http://www.centrostudilaruna.it//addthis.com/bookmark.php?v=250&amp;username=xa-4d2b47597ad291fb" class="addthis_button_compact">Share</a><span class="addthis_separator">|</span><a class="addthis_button_preferred_1"></a><a class="addthis_button_preferred_2"></a><a class="addthis_button_preferred_3"></a><a class="addthis_button_preferred_4"></a></div>]]></content:encoded>
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